La mitad de las estaciones de servicio, al borde del cierre al no haber recibido la bonificación de Hacienda

Las patronales denuncian que se ha provocado un “caos administrativo” que ha llevado a la “asfixia económica” y a la “inseguridad jurídica”

Un hombre se abastece de gasolina en una estación de servicio
Un hombre se abastece de gasolina en una estación de servicio FOTO: Sebastiao Moreira EFE

Al borde de la quiebra y del cierre. La mayoría de las gasolineras que aún no han cobrado la devolución de la bonificación anticipada en el mes de abril para atender la bonificación de 20 céntimos por litro de combustible están en una situación límite, lo que las sitúa “al borde del cierre”. En un comunicado conjunto, las dos principales patronales del sector, la Agrupación Española de Vendedores al por menor de Carburantes y Combustibles (Aevecar) y la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees), que representan a más de 7.000 de las aproximadamente 11.600 gasolineras que hay en España; han denunciado hoy esta situación y han advertido de la posibilidad de cierres masivos de estaciones de servicios porque “a día de hoy” no hay respuesta por parte de Hacienda “sobre cuándo se van a poder cobrar” las cantidades adelantadas por los empresarios del sector, lo que está causando graves perjuicios a las empresas, “sea cual sea su tamaño”, pero con especial incidencia en las pequeñas, “que están abocadas al cierre si no cobran de forma inminente”. Muchas de ellas -más de 300, según el último recuento de Ceees-, ya han tomado la decisión en las últimas semanas de echar la persiana ante la imposibilidad de afrontar financieramente el coste que les supone la bonificación.

Según Aevecar y Ceees, serían más de la mitad de las gasolineras las que todavía no han cobrado las cantidades que han tenido que adelantar en el mes de abril para atender la bonificación del combustible, por lo que cerca de 6.000 gasolineras podrían cerrar en los próximos días y provocar un desabastecimiento generalizado en todo el país.

Liquidez al límite

En su edición del pasado día 10, LA RAZÓN ya adelantó la situación límite en que se encuentra el sector. Según informes encargados por la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicios (Ceees) –la más grande del sector– una estación de servicio con unas ventas medidas anuales de un millón de litros en un entorno rural tendrá que adelantar para atender la ayuda unos 16.666 euros cada mes, lo que le supondrá cada 30 días una pérdida de liquidez de un tercio del resultado de negocio que genera en un año y que asciende a unos 45.000 euros. Una circunstancia que se suma al hecho de que, según sus cálculos, el anticipo concedido por las administraciones para afrontar la bonificación de abril sólo cubrió el 50% de sus ventas dado que se calculó en función del 90% de su facturación de 2021, cuando todavía había restricciones a la movilidad por el covid.

Hoy, en su comunicado, las patronales han manifestado su “malestar” por “la falta de sensibilidad de la Administración, que no ha sido capaz de dar ninguna respuesta escrita a las solicitudes del sector en nuestras diferentes reuniones con los interlocutores designados por el Ministerio de Hacienda”. En la carta cargan contra el Ejecutivo y contra Hacienda por “desconocer cuál es el verdadero alcance de la medida, cuyo fondo compartimos por ser beneficiosa para los consumidores, pero que está resultando muy perjudicial para las gasolineras por su mal diseño y peor ejecución”.

A su juicio, la falta de desarrollo del Real Decreto-ley 6/2022 provoca que en cada comunidad autónoma se actúe de manera diferente, que las facturas de cada repostaje puede que no se ajusten a los requerimientos de Hacienda en cuanto a la aplicación de los impuestos y pueda haber sanciones a posteriori, que se estén exigiendo albaranes de venta en algunas regiones para pagar los anticipos “y que, en definitiva, se haya creado una situación que puede definirse como de asfixia económica, caos administrativo e inseguridad jurídica”. La falta de desarrollo del decreto y el diferente desarrollo de la norma según cada región ha provocado un caos burocrático y confusión con Hacienda.

Las patronales también rechazan “rotundamente” las declaraciones de “algunos miembros” del Gobierno que acusan a los operadores de estar subiendo los precios de manera artificial para quedarse con los 20 céntimos de subvención. “Estas manifestaciones crean una situación de malestar y proyectan la sombra de la sospecha sobre todo un colectivo que actúa como colaborador obligatorio de la Administración en la aplicación del real decreto”, remarcan las dos asociaciones. Por ello, exigen “respeto” para los empresarios de un sector que se han visto obligados a pedir créditos para poder adelantar la bonificación, hacer frente a gastos informáticos para adecuar la emisión de las facturas y asumir los gastos de personal extra necesario para cubrir la demanda creada. “Tanto la actitud como las declaraciones de algunos altos representantes de la Administración causan un daño muy grave a un sector estratégico para la economía española”.

Antes estas acusaciones, fuentes de Hacienda se limitaron a afirmar “que ya se ha pagado casi el 60% de las solicitudes del mes de abril y la práctica totalidad de los anticipos, que se están devolviendo y haciendo las comprobaciones correspondientes”. Además, negaron que haya falta de comunicación con los representantes de las gasolineras. “Estamos en contacto con las organizaciones y hablando con ellas sobre este asunto”.

La respuesta de un miembro del Gobierno se ha hecho esperar hasta que la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ha asegurado que “entiende” la “incertidumbre” que puedan sufrir algunas gasolineras ante el retraso del Gobierno en el pago de los adelantos de combustible, pero ha garantizado que “este Gobierno va a pagar”. “Yo entiendo que, a veces, la espera puede ser inquietantes, pero quiero deshacer cualquier incertidumbre”, ha asegurado la ministra a los medios de comunicación tras su visita a la fábrica de Satdler, en Albuixech (Valencia). Así, Sánchez ha querido mandar un mensaje de “tranquilidad” y ha reiterado que “las gasolineras recibirán ese dinero”. “Entiendo la complejidad de la situación y las dificultades, pero vamos a incrementar y redoblar los esfuerzos para ser más ágiles en el pago de esa devolución”, ha asegurado.