El descuento de 20 céntimos de los combustibles se aplicará de forma directa al repostar desde el viernes

La medida tendrá un coste de 1.420 millones de euros para el Estado

Directo al repostar. Así se aplicará el descuento de 20 céntimos por litro en los carburantes para todos los conductores que anunció el lunes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como una de las medidas estrella para combatir los efectos de la guerra de Ucrania en la economía española. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, explicó ayer que la bonificación se aplicará desde este viernes al repostar y será adicional a la que ya han puesto en marcha las petroleras -el Gobierno bonificará 15 céntimos y las petroleras, un mínimo de 5-. “Las operadoras ya están haciendo ofertas que permiten para la ciudadanía general unos cinco céntimos adicionales (de rebaja), es decir 25 céntimos, y para los transportistas otros diez céntimos añadidos”, señaló Montero, en referencia a los descuentos lanzados ya por compañías como Repsol, Cepsa o BP, que aplican rebajas en sus combustibles de entre 10 y 12 céntimos por litro.

En declaraciones a Telecinco, Montero destacó que el Gobierno ha querido que esta bonificación al combustible sea “claramente eficaz”. “Eso obliga a que tengamos que hacerlo de una manera genérica porque el gasolinero no le puede pedir a nadie la declaración de la renta ni tampoco decidir si alguien tiene un umbral suficiente para recibir esa ayuda”, subrayó la ministra de Hacienda. La ministra confía, además, en que esta rebaja en el precio del combustible, que se aplicará hasta el 30 de junio, contribuya al bienestar de las familias y a que las empresas puedan “sortear” las dificultades derivadas de los costes de los carburantes.

Preocupación del sector

Aunque la rebaja supondrá un evidente alivio para los bolsillos de los conductores, no es menos cierto que ha generado una gran inquietud en el sector de las estaciones de servicio. El lunes, la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), que agrupa a 4.000 pequeñas y medianas empresas del sector de las algo más de 11.000 que hay en total en España, las estaciones de servicio de estas compañías no podrán aplicar la medida si tienen que adelantar los descuentos de sus fondos.

Lo que el Real Decreto que recoge la medida detalla es que, para evitar que las estaciones de servicio más modestas tengan que adelantar la bonificación, estas operadoras podrán solicitar, antes del 15 de abril, a la Agencia Tributaria o a la administración foral que corresponda, un anticipo a cuenta. Este anticipo podrá solicitarse por el importe máximo de la bonificación que correspondería al 90% del volumen medio mensual de los productos incluidos en el ámbito objetivo de esta bonificación vendidos por ese colaborador en 2021, de acuerdo con lo reportado al censo de empresas que realizan ventas directas a consumidores finales. El importe de este anticipo no podrá ser superior a los dos millones de euros ni inferior a los 1.000 euros.

Dudas

Pero este mecanismo, según la CEEES, adolece a su juicio de no pocos problemas. Para empezar, a la patronal le preocupa saber en que plazo se supone que van a recibir ese adelanto puesto que la bonificación entrará en vigor el viernes y ya han avisado de que muchas gasolineras no tienen músculo financiero suficiente para adelantar los fondos que entraña el descuento. Además, les preocupa lo que ocurrirá si no pueden devolver ese dinero.

La confederación también está preocupada por la cantidad de dinero que van a recibir las estaciones de servicio dado que será el 90% de unas ventas, las de 2021, reducidas en su momento por las restricciones a la movilidad introducidas por la pandemia y que ahora han crecido.

La obligatoriedad de que el cliente también sea informado del precio antes de aplicar el descuento y después de aplicar la bonificación, así como del importe de la bonificación aplicada; o la referencia expresa a la aplicación de la bonificación recogida en el Real Decreto-ley que lo regula también supone según el sector un problema. Implica, según explican, «un cambio contable de cómo registrar ese importe que se está descontando».

Según la patronal de las pequeñas y medianas gasolineras, lo que se pretende con el decreto es «cambiar el software de 11.500 estaciones de servicio que hay en España». Todo, dicen, por no optar por una medida que sería mucho más rápida y sencilla como reducir el IVA de los carburantes del 21% al 10%. “Es algo que no comprendemos”, afirman.

El Real Decreto-Ley también establece que los operadores al por mayor de productos petrolíferos con capacidad de refino en España y una cifra anual de negocios superior a 750 millones de euros deberán satisfacer una prestación patrimonial de carácter público no tributario durante el periodo comprendido entre los días 1 de abril y 30 de junio, ambos incluidos, por valor de 0,05 euros por cada litro o por cada kilogramo de hidrocarburos que comercialicen. No estarán obligados a satisfacer esta prestación los operadores que se comprometan a realizar de forma inequívoca un descuento en las ventas de los productos a que se refiere la norma a los consumidores finales, directamente o a través de las instalaciones de suministro de combustibles y carburantes al por menor de su red de distribución, adicional a la bonificación pública.

Los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) calculan que la rebaja de carburante tendrá un coste para el Estado de 1.420 millones de euros y de 473,63 millones para las petroleras. Así se desprende de los últimos cálculos realizados por los técnicos de Hacienda sobre el reparto de costes entre abril a junio del descuento de 20 céntimos por litro de carburante, de acuerdo con las estadísticas de consumos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORE).