Los propietarios no prorrogan alquileres y suben precios para sortear el tope del 2%

El objetivo de los arrendadores es asegurarse unos ingresos que les permitan afrontar el incremento de la inflación sin verse afectados por la limitación

Anuncios de vivienda en alquiler en una inmobiliaria de Madrid
Anuncios de vivienda en alquiler en una inmobiliaria de Madrid FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Los propietarios de viviendas en alquiler han optado por la solución más sencilla para sortear el efecto en sus finanzas del límite del 2% impuesto por el Gobierno a la subida de los precios de los arrendamientos: incrementar las rentas. Aunque parezca en apariencia contradictorio con el techo aprobado por el Ejecutivo, la Federación de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) asegura que hay una vía para hacerlo y que los arrendadores la están explotando. Muchos propietarios, asegura FAI, están optado por no renovar, mediante prórroga, el contrato anual con el inquilino y, en su lugar, firmar nuevos contratos de arrendamiento con precios de mercado y, por tanto, más elevados. Con ello, buscan protegerse para cubrir costes y paliar los efectos de la inflación.

Tal y como explica el coordinador general de FAI, José María Alfaro, los contratos anteriores a la entrada en vigor de la Ley de Arrendamiento de marzo de 2019, que se firmaron a tres años según la normativa vigente, “están ahora en fase voluntaria de prórroga anual y muchos de estos propietarios, que tienen que revisar los contratos, están optando ya por no renovar dicha prórroga en su próximo vencimiento”.

Alfaro asegura que, en estos momentos, “es complicado poder hablar de una cifra exacta de los hogares españoles en alquiler que se verán afectados”. No obstante, explica que, en general, los arrendamientos anteriores a marzo de 2019, “si no había denuncia por alguna de las partes, se prorrogaban tácitamente por periodos anuales con un acuerdo de subida de precio negociado y satisfactorio para arrendador y arrendatario”. Sin embargo, advierte de que con la nueva limitación, “estos mismos propietarios pueden denunciar el contrato en la fecha de vencimiento anual y hacer contratos nuevos, ya que no estarían sujetos al límite del 2% y podrán actualizar la renta a precio de mercado”. Y eso es lo que, según asegura, están haciendo.

Subida de precios

La estrategia de incrementar los precios en los nuevos contratos ya la advirtieron también desde la Agencia Negociadora del Alquiler (ANA). «Los propietarios, en los nuevos contratos, están subiendo el precio del alquiler como respuesta el tope del 2% fijado por el Gobierno para la actualización de las rentas, en un intento de no perder poder adquisitivo a futuro», aseguró semanas atrás Borja de Andrés, director comercial de ANA. De Andrés explicó que los propietarios, a los que también afecta la inflación, intentan garantizarse más ingresos ante la incertidumbre de no saber hasta cuándo durará la medida. En un primer momento, el Gobierno anunció que se aplicaría hasta junio. Sin embargo, después fue prorrogada hasta finales de año junto al resto de políticas acordadas para amortiguar los efectos económicos de la guerra de Ucrania. Y ahora, el Ejecutivo ha decidido extenderla durante todo el ejercicio 2023 sin compensación alguna para los propietarios.

El tope al 2% no sólo estaría contribuyendo a incrementar los precios de los alquileres por la decisión de los propietarios que pueden subir los precios sino también por su contribución a la contracción de la oferta. Desde Fotocasa aseguran que el “stock” de viviendas en alquiler se ha contraído un 35% este año, mientras que idealista asegura que lo ha hecho un 25% en el tercer trimestre del año. Una reducción que achacan en parte a la, a su juicio, inseguridad jurídica que provocan medidas como el tope del 2% o la futura Ley de Vivienda, que están haciendo que algunos propietarios retiren sus viviendas del mercado del alquiler.

Aunque el proyecto de Ley de Vivienda aprobado en febrero por el Consejo de Ministros todavía no ha sido refrendado y ha sido objeto de más de 800 enmiendas en el Congreso de los Diputados, uno de sus aspectos más polémicos, el tope a los precios en zonas de precios tensionados, ya se percibe por parte de los propietarios como una nueva amenaza para sus ingresos, ya tocados también por el límite del 2%. El decreto inicial, que venció a finales de junio, tuvo un impacto de 560 millones de euros, según estimaciones del “marketplace” idealista. Este portal estima que su prolongación hasta fin de ejercicio puede incrementar el perjuicio total para los propietarios por encima de los 1.600 millones de euros, aunque también es cierto que la inflación ha perdido algo de empuje en los últimos meses, lo que atenuaría el efecto del tope.

Con independencia de cuál sea el daño que pueda hacer a los propietarios de viviendas en alquiler, desde la asociación de arrendadores Asval prevén que se van a producir un buen número de reclamaciones patrimoniales contra el Estado de los arrendadores para exigir compensaciones por el dinero que han dejado de ingresar al haberse congelado el incremento de las rentas.