Hacienda recurre a la minería informática para evitar fraudes en la concesión de fondos europeos

El objetivo es detectar “conflictos de intereses” entre los órganos de concesión y los receptores de las ayudas. El programa Minerva analizará posibles relaciones familiares o vinculaciones societarias entre ambas partes

Varios empleados trabajan en una oficina de la Agencia Tributaria
Varios empleados trabajan en una oficina de la Agencia Tributaria FOTO: Marta Fernández Jara Europa Press

A la inteligencia artificial y los bots, la Agencia Tributaria (AEAT) le ha sumado ahora la “data mining” -o minería informática- a su lucha contra el fraude, a través del programa Minerva. Aunque esta herramienta ya se venía utilizando con normalidad en otros procesos de investigación tributaria, ahora los técnicos del organismo la han adaptado para la detección previa de conflictos de intereses en la adjudicación de contratos y concesión de subvenciones del Plan de Recuperación. “Es un proceso habitual, no es nuevo. Lo que ha cambiado es que se meten otros datos a la herramienta en función del objetivo que se quiere lograr y se adapta a lo que se quiere buscar”, informaron a LA RAZÓN fuentes de la Agencia.

Todo ha sido activado para cumplir con la orden ministerial publicada hoy en el BOE, que regula que “los órganos de contratación o de concesión de subvenciones tendrán que presentar una declaración de ausencia de conflicto de interés (DACI), aunque sea con un “contenido mínimo”. Por ello, Hacienda ha informado de la adaptación de un programa de análisis “sistemático y automatizado” para detectar este riesgo entre los miembros de los órganos de contratación y de concesión de subvenciones y quienes optan a estas ayudas. Así, los órganos de contratación o de concesión de subvenciones tendrán que presentar una declaración jurada de ausencia de intereses personales en sus decisiones.

Según detalla el Ministerio, Minerva analizará “ex ante” posibles relaciones familiares o vinculaciones societarias susceptibles de provocar un conflicto de interés entre los adjudicadores y los participantes en el proceso, para lo que se recurrirá a la información sobre titularidad real de las sociedades. En caso de que se encuentre algún tipo de relación personal o profesional, la herramienta informática mostrará una o varias “banderas rojas” con el objetivo de que los responsables afectados se abstengan en el proceso o presenten alegaciones motivadas de por qué no existe ese conflicto. Al ser detectada cualquier anomalía, el responsable de la operación podrá acudir al Comité Antifraude para que se pronuncie sobre la abstención en función de la información disponible, algo que será finalmente decidido por el superior jerárquico.

Lo que se pretende es prevenir posibles actuaciones irregulares, además de cumplir con la exigencia impuesta por la Comisión Europea a todos los Estados miembros en el ámbito de la ejecución de los planes de recuperación y transformación aprobados”, incidieron las mismas fuentes.

Para llevar a cabo todo este proceso, Hacienda creará una unidad especializada de asesoramiento en materia conflicto de interés en la Intervención General de la Administración del Estado, que tendrá entre sus funciones difundir buenas prácticas para evitar y prevenir estos conflictos de interés o elaborar manuales prácticos sobre la identificación y la forma de abordar situaciones de conflicto de interés.

Los resultados del análisis realizado deben quedar registrados en la aplicación CoFFEE -el sistema de información de gestión de los fondos europeos-, para hacer frente a posibles auditorías que puedan llevarse a cabo por las autoridades.