AENA

El récord de viajeros desmonta el plan de tasas de AENA

El tráfico crece un 11% y el gestor apoya su propuesta de congelación en una subida del 1,9%.

El récord de viajeros desmonta el plan de tasas de AENA
El récord de viajeros desmonta el plan de tasas de AENAlarazon

El tráfico crece un 11% y el gestor apoya su propuesta de congelación en una subida del 1,9%.

Una magnífica noticia como es el récord histórico de pasajeros logrado el año pasado por AENA, 230 millones, se puede convertir también en un mal asunto para los planes del gestor aeroportuario de congelar las tasas aéreas los próximos cinco años. La compañía que preside José Manuel Vargas ha propuesto congelar las tarifas que cobra a las aerolíneas por el uso de sus instalaciones durante el periodo 2017-2021. Argumenta que, además de ser unas de las más bajas de Europa, la reducción de en torno al 2% que proponen tanto la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) como las compañías aéreas le supondría un agujero tarifario de 710 millones de euros, dado que su estimación de crecimiento medio del tráfico aéreo para los próximos años es del 1,9%, hasta alcanzar los 240 millones de viajeros en 2021.

Previsiones superadas

El problema para AENA es que, año tras año, estas previsiones sobre las que se asienta su plan de congelar las tasas se demuestran excesivamente conservadoras. Este ejercicio, su estimación era cerrar el año con un incremento de pasajeros del 6,2%. Finalmente, el avance va a ser de casi el doble, el 11%, según los datos avanzados ayer por el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, en un desayuno informativo organizado por Europa Press. Ya en 2015 la red de aeropuertos nacionales terminó el año con un aumento de viajeros del 5,9%, frente a la estimación del 3% de AENA.

El frente formado por las aerolíneas y sectores como el hostelero argumenta que una bajada de tasas contribuiría a mejorar el tráfico y, con ello, a que AENA recuperase a través del volumen de viajeros lo que perdería por la reducción del precio en las tasas. Las compañías aéreas defienden que estas tarifas representan un 15% del total de los costes de las aerolíneas convencionales y un 25% en el caso de las «low cost». Sólo los gastos de combustible, con un 30%, tienen más peso en los desembolsos que hacen. De reducirse, explican, lograrían cierto margen financiero que se traduciría en una mayor oferta de asientos, lo que introduciría mayor competencia y mejores precios para los consumidores, lo que estimularía también el tráfico. No obstante, advierten de que una reducción inferior al 2% apenas sí tendría los efectos deseados.

Con todos estos argumentos encima de la mesa, el Ministerio de Fomento, a través de la Dirección General de Aviación Civil, debe decidir ahora qué hacer con las tasas. De la Serna avanzó que su departamento tendrá listo en el plazo de un mes para su aprobación en el Consejo de Ministros el Documento de Ordenación de Regulación Aeroportuaria (DORA) 2017-2021, que recogerá las tasas en cuestión. El Ministerio es juez y parte en este caso, pues tendrá que decidir sobre un aspecto que tendrá impacto en las cuentas de una compañía de la que posee el 51% de su capital a través de Enaire. Si la compañía gana menos por esta cuestión, el Estado, que recibe el dividendo correspondiente a esta participación, también recibirá menos ingresos.

El capital que el Estado controla en el operador aeroportuario nacional no se va a mover, de momento, del 51% que tiene actualmente. De la Serna aseguró que no hay prevista ninguna venta adicional de capital. No obstante, sólo circunscribió esta limitación al corto plazo. «Es una cuestión que está ahí, la tendría que acordar el Gobierno en su conjunto. No se va a tomar esta decisión en el corto plazo, entendido éste como las próximas semanas y los meses cercanos», agregó el ministro.