Sociedad

El empleo de 40.000 profesores, en el aire, al volver a las ratios precovid por aula

Celaá acuerda con las autonomías que las clases puedan volver a tener hasta 25 alumnos en Primaria, 30 en Secundaria y 35 en Bachillerato. La educación será presencial en todas las etapas, la mascarilla será obligatoria desde los 6 años y la distancia de 1,2 metros

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Si la pandemia evoluciona de manera favorable, como todo parece indicar, el próximo curso será presencial en todas las etapas. Los centros educativos podrán contar con el mismo número de alumnos por aula que en los momentos previos a la crisis sanitaria. Esto significa que podrán tener hasta 25 alumnos en Primaria, 30 en Secundaria y 35 en Bachillerato, que es el máximo legal permitido.

Por poner un ejemplo, en comunidades autónomas como Madrid, la ratio para los más pequeños durante la pandemia fue de 18 alumnos por clase, pero el próximo curso se podrá regresar a los 20 de Infantil y a los 23 de Primaria que había en los momentos previos a la covid-19. Reducir ratios en estos niveles supuso hacer un desembolso de 400 millones de euros y la habilitación de 7.500 aulas nuevas.

Ahora que se podrá volver a niveles prepandemia de alumnos por aula, ya no está tan claro que se puedan necesitar profesores de refuerzo. Por eso la ministra de Educación y FP, Isabel Celaá, ha pedido a las autonomías que «mantengan los mismos refuerzos humanos» el próximo curso, refiriéndose así a los cerca de 40.000 profesores que han sido contratados durante la pandemia. «Pudiendo acortar la distancia interpersonal no queremos prescindir de esos recursos adicionales, los necesitamos para medidas de refuerzo y codocencia y con ello abrimos un poderoso sendero de innovación educativa», sentenció tras la reunión de la Conferencia Sectorial de Educación.

La ministra apuntó que España tiene una tasa de repetición tres veces superior a la europea y «para prevenir el abandono es necesario reforzar». Recordó que los recursos transferidos a las autonomías «serán equivalentes a los del año pasado». Así que «serán las comunidades las que harán prevalecer la importancia de la educación». No obstante, apuntó que algunos consejeros le habían comunicado su determinación de seguir manteniendo los recursos, aunque no hay ninguna obligación legal de hacerlo.

Mientras, seguirán los «grupos burbuja» en Educación Infantil y en Primaria, aunque en esta última etapa se contempla hasta 4º curso. En quinto y sexto, podrán continuar manteniéndolas, pero no será obligatorio, como hasta ahora ocurría. Con guardar la distancia de 1,5 o incluso de 1,2 metros entre alumnos será suficiente, la distancia por la que se decantarán las autonomías, según dijeron en la reunión.

Los alumnos de estos grupos estables de convivencia podrán relacionarse en el recreo o en otros espacios con los de su mismo nivel educativo, otra medida que relaja las exigencias para los niños de estas edades de cara al año que viene, según propuesta de prevención, higiene y promoción de la salud frente a Covid-19 para centros educativos en el curso 2021-22 que fue abordada ayer por los ministerios de Sanidad y Educación con las comunidades autónomas.

En el resto de etapas, las clases también serán presenciales «por motivos de rendimiento académico, bienestar emocional y equidad». Las distancias entre alumnos se podrán reducir hasta 1,2 metros, lo que posibilitará que quepan más alumnos en clase. Solo si la pandemia evoluciona a peor, lo que se recomienda es que las clases se den al aire libre y/o respetando la distancia mínima de 1,5 metros. Solo se permitirá la sepresencialidad si se recrudece la situación, de manera excepcional, y se dará prioridad a los alumnos que tienen dificultades.

El futuro de los docentes de refuerzo, en el aire

Si ha habido un sector que durante la pandemia ha vivido un momento dorado de contrataciones ha sido el de la enseñanza. La covid-19 ha obligado a reducir las ratios por aula y a contratar profesores de refuerzo con el consiguiente desembolso económico que ha supuesto para las administraciones. Ahora que las previsiones son más favorables ya no será necesario continuar con la totalidad de las plantillas de un año covid. Mario Moreno, responsable de Educación de CSIF, cifró en 40.000 el número de docentes pueden quedarse fuera del sistema educativo el año que viene. Por eso el sindicato ha exigido que se mantengan las ratios covid y a los docentes contratados en el año de pandemia porque «debe servir para mejorar la educación e intentar solucionar sus problemas estructurales, no podemos retroceder y aumentar el número de alumnos». En la misma línea se ha manifestado, el presidente de ANPE, Nicolás Fernández. «Si se retiran los profesores de refuerzo, el perjuicio es enorme, no sólo porque no se pueden cumplir las medidas higiénico sanitaria, sino que se perjudicaría la posibilidad de recuperar los déficits educativos arrastrados». Mientras, CC OO no entiende por qué se han relajado las medidas más allá de las razones puramente económicas.