Sánchez blanquea el pacto con ERC que ya da por cerrado

El presidente asegura que el acuerdo será «público» y «dentro de la ley» e irrita a los republicanos, que piden no darlo por hecho

La negociación entre ERC y el PSOE de cara a la investidura «avanza» y lo hace a un ritmo superior al que las partes pueden confesar en público o en los escuetos comunicados que emiten tras cada una de sus citas. En Moncloa y en el PSOE comienzan ya a preparar el terreno del futuro pacto con los soberanistas, con la expectativa de que éste pueda materializarse antes de Navidad. Pedro Sánchez se refirió ayer explícitamente a esta cuestión, buscando trasladar una imagen de normalidad e incluso tranquilizar a quienes piensan –como él mismo hacía hace escasas fechas– que España no puede depender de los partidos independentistas.

En primer término, el presidente en funciones quiso aclarar que todavía «no hemos llegado a ningún acuerdo con ERC», pero en el caso de que se llegue a alcanzar, garantizó que dicho pacto «va a estar siempre dentro del marco de la legalidad democrática, de la Constitución española y, en segundo lugar, que será público» en aras de la «transparencia», recalcó desde Walford, donde acudió a la Cumbre del 70 aniversario de la OTAN, informa Celia Maza. Sánchez busca, de este modo, blanquear unos contactos de los que antes renegaba, porque estos partidos «no son de fiar». Ahora, sin embargo, se mantiene la prudencia y el secretismo: «Las conversaciones con fuerzas parlamentarias van bien porque son discretas. Es un principio esencial para poder llegar a buen puerto», reconocía el propio Sánchez. En ERC, sin embargo, ha sentado mal que Sánchez dé por hecho el acuerdo y amenaza con ralentizar más la negociación, anulando la cita del martes.

En una rueda de prensa en el marco de la cumbre de la OTAN en Londres, Sánchez agradeció a los partidos que se han sentado a la mesa de negociación con el PSOE y recordó al «conjunto de fuerzas políticas» que todas ellas, tienen la responsabilidad de ayudar a encauzar la gobernabilidad en España, para que se forme gobierno cuanto antes. «No se puede desentender nadie», aseguró, dejando en evidencia a PP y Ciudadanos que se han inhibido de promover la estabilidad. Sánchez busca trasladar que las negociaciones con ERC persiguen el objetivo de conseguir el desbloqueo de la investidura y culpa a populares y naranjas por su inacción de haberle arrojado a los brazos de los soberanistas.

Poco se sabe de las «aproximaciones» que se están registrando entre ERC y el PSOE tras los dos encuentros que se han producido hasta ahora en el Congreso. El avance que se exhibe públicamente es la aceptación, por parte de los socialistas ,de que existe un conflicto político. «Hay que encarar el conflicto político y no negarlo. El unilateralismo ha fracasado y no encarar el conflicto tampoco es la respuesta», señaló ayer José Luis Ábalos. Es más, el negociador del PSOE fue más allá, con un pronunciamiento algo desafortunado, en el que aseguraba que los equipos «tratan de encontrar cauces de expresión de tal forma que no sea necesario ni nadie tenga que recurrir a situarse fuera del ordenamiento jurídico», en alusión a los independentistas.

En el PSOE siguen presionando para ir a una investidura antes de Navidad, «porque el país necesita un gobierno ya y hay muchos problemas que no pueden aplazarse», pero reconocen que «no está en sus manos» adelantar el calendario. Quien maneja los tiempos es ERC y no parece dispuesto a dar un desenlace rápido a esta cuestión. «Cada uno tiene los tiempos que tiene, no nos han pedido un tiempo en concreto, pero si tenemos unos tiempos que nos gustaría cumplir. Si la investidura debe producirse, no hay necesidad de demora», explicó Ábalos.