Sánchez se reunirá con Arrimadas, pero sin Casado

Arrimadas pidió a Sánchez una reunión a tres, con Casado, para hablar de la investidura pero Moncloa sigue sin llamar al líder del PP

La portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, el pasado día 2 en el Congreso. © Gonzalo Pérez
La portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, el pasado día 2 en el Congreso. © Gonzalo PérezGonzalo Pérez

El candidato socialista, Pedro Sánchez, sigue ignorando la vía constitucionalista. Hoy se celebrará la tercera reunión entre el PSOE y ERC y va a cumplirse una semana desde que la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, pidiera a Sánchez una cita a tres en La Moncloa, que incorporase también a Pablo Casado, para hablar de la investidura.

Arrimadas ha vuelto a recordar a La Moncloa que aún no ha recibido una fecha, y la respuesta ha sido dar más largas a esa reunión con la excusa de que Sánchez no tiene ningún problema en reunirse una vez que termine con sus compromisos nacionales e internacionales, pero sin ponerle fecha al encuentro. Sánchez no devuelve las llamadas, ha sido Arrimadas la que se ha vuelto a poner en contacto con Moncloa. Y, por supuesto, el líder del PSOE tampoco se ha dirigido al líder del PP, Pablo Casado.

La entrevista se celebrará a dos, sin prisa, puede ser a lo largo de esta semana o ya la próxima. Y sin Casado, a pesar de que en la misiva que remitió Arrimadas se planteaba que se encuentro debía celebrarse a tres para que representase el sentido que teóricamente quería darle la hoy líder de la formación naranja, que es escenificar que hay otra alternativa a la del pacto con Esquerra y con Podemos. Sin el principal partido de la oposición, la entrevista se quedará en una foto sin ningún valor, ya que Ciudadanos ha dejado de ser un partido decisivo por sí mismo al tener sólo diez escaños.

Sánchez no tiene ningún interés en reunirse con Casado. Como tampoco lo tiene el presidente del PP, quien está decidido a mantener su «no» a la investidura porque da por hecho el pacto con los independentistas y porque no quiere dejar espacio en la oposición a Vox. Ya ha dejado claro en reiteradas ocasiones que su partido ha sido votado en las elecciones para ser la alternativa a Sánchez.

Exigencias independentistas

Aunque en Esquerra mantienen el pulso y siguen marcando el guión de la negociación, desde las elecciones Sánchez no ha hecho ningún gesto de aproximación a los partidos constitucionalistas. Ni aunque fuera para rebajar el precio de ERC con el pretexto de que tiene una salida alternativa a la de ceder a sus exigencias para conseguir la abstención independentista que necesita para sacar adelante su investidura.

El gesto de Arrimadas, dentro de su estrategia de rectificar la política que llevó a Ciudadanos al desastre, obliga a Sánchez a reaccionar y a levantar el muro a la salida constitucionalista con el que ha decidido gestionar esta vez la formación de un gobierno. Pero sólo de manera anecdótica. En cualquier caso, a Arrimadas le viene bien la foto en Moncloa, incluso sin Casado, aunque no lleve a nada más desde el punto de vista de la investidura. El objetivo real no es éste, porque a ninguna de las partes implicadas se les pasa por alto que el candidato socialista no quiere en estos momentos renunciar ni a su acuerdo con Podemos ni a la negociación con el partido de Oriol Junqueras. Pero es una salida para intentar superar el estado de irrelevancia al que ha llevado el resultado electoral a Ciudadanos. Se vio en la sesión de constitución de las Cortes Generales, por ejemplo, como anticipo de lo que viene en la legislatura.

Feijóo rechaza las «lecciones» de Cs, que «se ha hundido»

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, rechaza recibir «lecciones» de Ciudadanos, un partido que «se ha hundido» en las últimas elecciones generales, sobre lo que debe hacer el Partido Popular ante la investidura. «La historia es muy reciente y por tanto se sabe perfectamente que Ciudadanos lo que intentó es que el PP después de ganar en 2015 no pudiese gobernar. De hecho todavía tenemos en la retina el acuerdo entre Pedro Sánchez y el señor Rivera», destacó ayer Feijóo en Madrid. «Dar lecciones Ciudadanos sobre lo que debe hacer el PP cuando Ciudadanos fue el que se opuso a que el ganador de las elecciones, el presidente Rajoy, pudiera gobernar, no me parece en ningún caso coherente», resaltó el presidente gallego.

Si después de las elecciones de abril Rivera hipotecó todas sus «armas» a ser igual que el PP, en estos momentos la posibilidad de supervivencia política de Ciudadanos depende de que encuentre un espacio en el centro político distinto del PP y de Vox, pese a que sea aliado de ellos en los gobiernos autonómicos y pese a que sus escaños no sean suficientes como para marcar la agenda política o legislativa.

Por eso lo de menos es que fructifique la entrevista a tres. Y lo demás es que finalmente se produzca una reunión que permita a Arrimadas decir que ellos, a diferencia del PP, han intentado evitar el pacto con el secesionismo. Y que, si no pudo ser, fue por los demás, no por ellos, como ocurrió después de abril.