El “salvoconducto” de Puigdemont

El ex president está convencido de que su inmunidad le permite moverse libremente por Europa sin riesgo a ser detenido pese a que Llarena mantenga la OEDE

Puigdemont y Comín, estrenando su condición de eurodiputados en el Parlamento Europeo el pasado 20 de diciembre
Puigdemont y Comín, estrenando su condición de eurodiputados en el Parlamento Europeo el pasado 20 de diciembreFrancisco SecoAP

Tras la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), las alegaciones de la Abogacía del Estado sobre Oriol Junqueras han dado alas a la convicción de Carles Puigdemont de que, como eurodiputado, podrá circular libremente por toda Europa aunque el magistrado del Tribunal Supremo (TS) mantenga la orden europea de detención y entrega cursada contra él. “Puede ir a todos los países. Absolutamente a todos. No pasará nada”, aseguran tajantes fuentes próximas al ex presidente de la Generalitat, que hacen hincapié en que, revestido ahora de la inmunidad parlamentaria como eurodiputado, el líder independentista “para nada” tiene la intención de recluirse en Bélgica.

Eso sí, pendiente como está de que un juez de Bruselas decida sobre la euroorden cursada por España para conseguir su entrega, por ahora Puigdemont debe pedir permiso al magistrado para abandonar el país. Una situación que confían cambie en breve, dado que el equipo jurídico del ex president da por muerta la OEDE tras el fallo del TJUE, incluso mucho antes de que se celebre la vista convocada para el próximo 3 de febrero en Bruselas para abordar la cuestión (la anterior se aplazó a la espera de que el Tribunal de la UE se pronunciara sobre su inmunidad).

El próximo 13 de enero, sin ir más lejos, Puigdemont pisará suelo francés para asistir en Estrasburgo al primer pleno del año del Parlamento Europeo, donde estrenará -junto al ex conseller Antoni Comín- su condición de eurodiputado. Y según aseguran las fuentes consultadas, el ex presidente de la Generalitat tiene una agenda en Europa que no piensa desatender.

“Si algo ha dejado claro el TJUE, y ahora la Abogacía del Estado, es la primacía del derecho comunitario. Si eso es así, sobre cualquier actuación respecto a un ciudadano que ya es eurodiputado se debería preguntar al Parlamento Europeo, y no dejar la decisión en manos de la Junta Electoral”, argumentan esas mismas fuentes.

La libre circulación por países europeos de la que hace gala el entorno de Puigdemont tiene una salvedad: España. Un posible regreso no se contempla en estos momentos, pues en el círculo de confianza del ex president prima la “cautela”. “Está visto que el Tribunal Supremo no respeta la inmunidad, como está sucediendo con Junqueras y se comprobará cuando Llarena se pronuncie sobre la oede de Puigdemont”, mantienen.