Sentencia TC y Procés

Este periódico publicó ayer un magnífico editorial acompañado de un serio trabajo para desmontar la falacia, defendida por el separatismo catalán, de que la sentencia del TC sobre el Estatut de Maragall –de la que ahora se cumplen 10 años– fue el detonante del Procés.

Todo nacionalismo exacerbado –como el supremacista e identitario catalán– transforma la verdad histórica en un relato épico creado a tal fin. De la historia pasan a la leyenda, para recalar finalmente en el mito, que no suele interesar a la población ilustrada, pero moviliza las emociones y sentimientos de muchos otros.

Así el perseverante y astuto adoctrinamiento puesto en práctica por la Generalitat desde el primer momento del autogobierno –desde la escuela y en la TV–, consiguió que el pal de paller inicial, se transformara en una «masa crítica» suficiente para llevar al Procés a donde está.

Sostengo que el auténtico momentum-foco de ignición del Procés fue la Diada de 2012; y la causa real, la incapacidad de hacer frente a los recortes necesarios que la grave crisis exigía, desde el Gobierno de una Generalitat casi en quiebra técnica recuperada para los convergentes con Mas.

Este afirmó en sede parlamentaria en enero de 2013 que ponían «rumbo de colisión contra el Estado», y nació el «expolio fiscal» y el «España nos roba».

Todo por carecer del coraje político para navegar en aquellas procelosas aguas económicas y sociales de la crisis. Y con el 3% aflorando.