El falso cura que asaltó la casa de Bárcenas no puede declarar: el forense ratifica que no está en condiciones

García Castellón le vincula con la “operación Kitchen” y le atribuye delitos de cohecho, prevaricación y malversación, pero su situación médica actual complica su imputación

Enrique Olivares, el falso cura que asaltó el domicilio de Luis Bárcenas en octubre de 2013, no ha podido declarar hoy ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, “instructor del caso Kitchen”, que le vincula con la supuesta operación parapolicial impulsada por Interior para sustraer el ex tesorero del PP documentación comprometedora para el partido.

Según han confirmado fuentes jurídicas, tras someterse al reconocimiento forense ordenado por el instructor se ha determinado que Olivares -que sufrió un ictus en 2018- no está en condiciones cognitivas para prestar declaración.

García Castellón, que le había citado a declarar como imputado para indagar en esos supuestos vínculos con la “operación Kitchen”, le atribuye en condición de cómplice delitos de cohecho, prevaricación y malversación, pero de persistir su situación médica actual esa imputación se tambalea pues no estaría en condiciones de defenderse y resultaría inimputable.

Olivares ha sido trasladado desde la prisión de Aranjuez (Madrid), donde cumple una condena a 22 años de cárcel por el asalto del domicilio de Bárcenas y el secuestro de su esposa, Rosalía Iglesias, y su hijo.

Como un informe forense ya acreditó que tenía mermadas sus capacidades cognitivas, el instructor citó a un médico forense del Instituto de Medicina Legal para que hiciese al imputado un reconocimiento “inmediatamente previo a la declaración” y determinase si estaba en capacitado para prestarla. Un examen médico que ha concluido que sigue sin estar en condiciones mentales para declarar.

En el sumario del “caso Kitchen” consta que el pasado 20 de enero García Castellón ya acordó que una comisión judicial en la que se integraba un forense se desplazase al centro penitenciario para realizarle un examen médico para evaluar “su aptitud para prestar declaración”, con el objetivo de avanzar en el “esclarecimiento de los hechos investigados en los que intervino”.

Ese reconocimiento se llevó a cabo el 29 de enero en el módulo de enfermería del centro penitenciario, y durante el transcurso del mismo los responsables de la sanitarios de la prisión informaron a la médico forense del “estado de salud y la evolución” de Olivares, así como de sus antecedentes médicos, que ahora el magistrado de la Audiencia Nacional pretende evaluar de nuevo.

El pasado 14 de febrero, desde el juzgado de García Castellón se solicitó al centro penitenciario el historial médico completo del falso cura, “con todos los antecedentes necesarios desde su inicial ingreso en prisión y hasta el día de la fecha”, con el fin, de nuevo, de determinar “la evolución psiquiátrica del interno al objeto de que le sea tomada declaración”.

Durante el juicio por el asalto al domicilio del ex tesorero del PP, el falso cura aseguró ser víctimas de alucinaciones. “Condéneme a lo que quiera, lo firmo ahora mismo. Pero quiero que estas voces me dejen en paz. No puedo, no puedo. Váyanse, váyanse. No quiero oírlas más. Sálganse de mi cabeza, déjenme en paz por favor”, aseguró Olivares una y otra vez al ser interrogado.