El entorno de ETA utiliza la imagen de niños para pedir la libertad de los presos

La banda ha asesinado a 22 menores a lo largo de su historia, entre ellos los de los atentados de Zaragoza, Hipercor y Vic

No se conforman con nada. El entorno de ETA ha utilizado la imagen de los terroristas Olatz Lasagabaster Anza y Patxi Uranga Salbide, junto a sus dos hijas, cuya imagen no aparece picelada en la página web de Etxerat, para dar cuenta de que el Gobierno de Sánchez les ha concedido el tercer grado penitenciario, en la ola de beneficios que reciben los pistoleros, y que, lamentablemente, después de un permiso de salida, tendrán que ingresar en la cárcel de Martutene (San Sebastián), cerca de su pueblo, Usúrbil, para terminar de cumplir condena.

La utilización de la imagen de niños, a cara descubiuerta, llama la atención después de que ETA asesinara a 22 menores. El primero de ellos fue José María Piris Carballo cuando jugaba con dos amigos en Azkoitia (Gipuzkoa) el 29 de marzo de 1980. Al acercarse a una bolsa que le llamó la atención, la bomba que contenía el paquete estalló y mató al instante al pequeño de 13 años.

Tras José María Piris, la banda asesinó a otros 21 menores, entre los que se encuentran los seis de la casa cuartel de Zaragoza en 1987; cuatro del atentado de Hipercor en 1987 en Barcelona y los cinco de la casa cuartel de Vic en 1991, también en la provincia barcelonesa. El último de los denominados “ataúdes blancos” de ETA fue el de Silvia Martínez, de 6 años, que murió en la casa cuartel de Santa Pola (Alicante) el 4 de agosto de 2002, al estallar un coche bomba.

Patxi Uranga y Olatz Lasagabater fueron condenados a 12 años de cárcel por constituir en 2007 el comando “Mikelats” y almacenar explosivos. En su sentencia, la sección tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional consideró probado que eran pareja sentimental y accedieron a integrar la citada célula.