ERC y Bildu pasan la factura a Sánchez: referéndum legal pactado

Advierten de que el «sí» a los Presupuestos pasa por una «solución histórica» pactada

Bildu mantiene el legado de la extorsión y el chantaje que la banda terrorista ETA instauró durante 50 años. Ahora, reconvertidos en «demócratas», Sánchez mediante, amortizan la bula del «sí» a unos presupuestos generales del estado que les conmuta su falta de condena al terrorismo y les ha elevado a su integración «en la estructura del estado», en palabras del vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias. De hecho, él mismo en una entrevista en Al Rojo Vivo de la Sexta elogiaba ayer el «recorrido ético» de Bildu frente a la «inmoralidad permanente» del PP y sus acuerdos con Vox y se mostraba «muy satisfecho» de su apoyo.

El ex dirigente del PSOE vasco Nicolás Redondo Terreros respondía a las palabras de Iglesias recordando al líder de Podemos que «el éxito de la democracia fue derrotar a ETA» y que en esa derrota no estaba el vicepresidente, que en ese momento «estaba en las Herriko-Tabernas alabando a la banda terrorista y a sus cómplices». «El éxito a veces es decir que no... no negamos su derecho a intervenir en la política española, pero que nosotros no nos manchamos las manos con quienes siguen alardeando de los crímenes de ETA», subrayó.

Redondo Terreros subraya que Iglesias, como ha demostrado en variadas ocasiones, «no tiene caradura moral para decirnos que es un éxito o un fracaso para la democracia española , porque él prefiere la democracia venezolana de Maduro a la democracia española, porque siempre que la democracia española –Pais Vasco y Cataluña– ha corrido un riesgo él ha estado con los que lo han provocado».

Y es que las víctimas y los que conocen bien el terreno de juego de la política vasca y navarra advierten de que los herederos de Batasuna «no hacen nada gratis», que son una «planta carnívora» en la que cuanto más les das, más quieren.

En el debate de la comisión de presupuestos la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, advertía al Ejecutivo que, tras el apoyo de sus cinco diputados a las cuentas públicas, su formación será «mucho más exigente» con el Gobierno de Pedro Sánchez y subrayaba que la consolidación del bloque de la investidura abre «una nueva etapa» que «debe dar paso a políticas históricas para soluciones históricas». Recuerda que su hoja de ruta pasa un «procés» con «referéndum pactado».

El chantaje de todo lo que no consiguió ETA matando ahora avanza por el método del valor de sus votos, después de que Sánchez les haya elegido como socios preferentes. Este aviso por parte de la izquierda abertzale se repite de manera reiterada en Navarra donde la abstención calculada de unos diputados de EH Bildu le dieron el gobierno a la socialista María Chivite. Desde entonces son el «socio para todo» porque si no, portavoces de Bildu ya se encargan de advertir de que «si es presidenta es gracias a ellos» de manera directa o indirecta y que de lo contrario ya saben a qué atenerse. Ni la oferta de unos presupuestos regalados que le hizo Navarra Suma con la condición de que no estuviera Bildu en la ecuación hicieron que Chivite renunciara a ellos. Tampoco Sánchez a pesar de tener la alternativa de Cs.

Mientras la izquierda abertzale eleva el órdago y, tras conseguir en cada negociación un lote de acercamientos de presos de ETA a prisiones cercanas al País Vasco o beneficios para los terroristas más sanguinarios, avisan que esto solo será el principio.

El coordinador general de Bildu Arnaldo Otegi exhibió ayer su fuerza pactista con la entente que mantiene con ERC en una rueda de prensa conjunta con Marta Vilalta. Defendieron su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado como un medio de poner «freno a la ultraderecha», «ganar derechos» para sus pueblos y «poner sobre la mesa la necesidad de articular una solución democrática al problema territorial del Estado» y «el derecho a decidir».

Otegi y Vilalta explicaban así el apoyo de sus formaciones políticas a las cuentas públicas y coincidían en que el debate presupuestario se da en un «contexto complejo y determinado».El líder de EH Bildu se mostró convencido de que en términos políticos, el debate gira sobre la «orientación política» del Estado o al menos avisa ya de que está en la mesa en los «próximos meses y años».