El «ahorro» de Podemos en la sede que duplicó su precio: ni mostrador ni cortinas automáticas

Dos contratistas que participaron en los trabajos de reforma aseguraron al juez que les rechazaron esas partidas porque se iban de presupuesto

Declaración de la Gerente de Compras de Podemos, Andrea Deodato, por la reforma de su nueva sede.
Declaración de la Gerente de Compras de Podemos, Andrea Deodato, por la reforma de su nueva sede.La RazónLa Razón

La reforma de la sede de Podemos en la madrileña calle Francisco Villaespesa costó más del doble del precio de licitación, pero algunos contratistas que participaron en las obras de rehabilitación explicaron al juez que investiga la supuesta financiación irregular del partido de Pablo Iglesias que les rechazaron algunas partidas para no incrementar el presupuesto.

Los trabajos se terminaron adjudicando por 1,3 millones frente a los 649.000 euros del precio de licitación y, según denunció el ex abogado morado José Manuel Calvente, comenzaron antes de que concluyese, a finales de mayo del pasado año, el periodo para la presentación de ofertas.

Según explicaron dos de los seis testigos que comparecieron ante el titular del Juzgado de Instrucción número 42 de Madrid, Juan José Escalonilla, se rechazaron las partidas referentes a un mostrador de madera para el hall del edificio y unas persianas motorizadas, unos desembolsos que se consideraron excesivos. Otro de los contratistas que participó en la reforma explicó además al instructor que se aprovechó el videoportero de la anterior sede morada en la calle Princesa, que se instaló en el nuevo edificio cuando concluyeron los trabajos de rehabilitación.

Con un sobrecoste como el que investiga el juez, el abogado de Podemos puso especial énfasis en acentuar que hubo un control de los trabajos y que incluso se rechazaron algunas mejoras para no disparar los costes.

«¿Recuerda que en la ejecución de ese trabajo algunas mejoras se rechazaron por parte de la propiedad por su coste?», preguntó al representante de la empresa Euroal S. L. «Sí. La motorización de las cortinas enrollables. Recuerdo que pasamos presupuesto para las cortinas de las ventanas y las pasamos manual, pero al ser bastante grandes sugerí, presupuesté incluso, la opción que supondría haberlas puesto motorizadas, pero no fue aceptada por un tema económico, se iría de presupuesto». Y subrayó que dejaron preparada la instalación eléctrica por si «con el tiempo tuviesen disponibilidad económica y pudiesen ponerla, porque hubiese sido lo recomendable si hubiesen tenido presupuesto para ello».

El instructor insistió en indagar si en el perfil del contratista de la web de Podemos figuraba el desglose de partidas de ese presupuesto de licitación que luego se duplicó. Y preguntó hasta tres veces sobre este asunto, que decía no entender la pregunta. Su presupuesto, le recordó el juez, era «mayor que la partida que estaba en el proyecto de rehabilitación».

–A efectos de cualquier proveedor que quisiera licitar ¿qué es lo que se publicaba en el perfil del contratista? ¿Únicamente la licitación por 642.000 euros y el desglose por partidas o qué había?– quiso saber Escalonilla.

–Una memoria de las calidades que se requerían, los metros cuadrados, el número de unidades, las medidas aproximadas, el tipo de acristalamiento. Nosotros presupuestamos sobre ello– terminó aclarando el testigo.

–¿Pero todo eso aparecía en el perfil del contratista o se lo mandó el arquitecto?

A otro de los testigos, la abogada de la asociación de juristas Pro Lege, que ejerce la acusación popular, le preguntó si le rechazaron algún incremento de coste que propusiese. «Alguna pequeña cosa. De las últimas mejoras, el mostrador de la entrada por ejemplo».

Según este jefe de obra, se debió a que «a lo mejor se le hizo caro y llamaron a un carpintero de su confianza o más barato de lo que yo se lo hice en aquel momento».

Otro de los contratistas aseguró que en la memoria que le envió el arquitecto «faltaban muchas cosas» y que propuso «que había que hacer el proyecto eléctrico para ver exactamente qué es lo que hacía falta». Y el representante de Drin Seguridad, que ya había trabajado para Podemos en su sede de Princesa, explicó que se aprovechó el videoportero de ese inmueble, que se trasladó a la nueva sede.