El Congreso dice adiós a 2021 semivacío y con voto telemático

Meritxell Batet da positivo en covid y no podrá presidir el último Pleno del año

Vista general de una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, a 21 de diciembre de 2021
Vista general de una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, a 21 de diciembre de 2021 FOTO: A. Pérez Meca Europa Press

Hoy verán la luz los presupuestos de Pedro Sánchez, la piedra angular con la que apuntalará su bautizada como recuperación económica justa. Serán también las segundas cuentas que se aprobarán en plena pandemia. De hecho, el aspecto de hemiciclo de hoy recordará al de las primeras semanas de marzo y abril de 2020 cuando todo el país se paralizó, incluido el poder legislativo, para contener la propagación del virus.

Ayer mismo, la presidencia del Congreso anunció que Meritxell Batet es positivo en covid, lo que le ha obligado a confinarse y delegar en el vicepresidente primero de la Cámara, el también socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, la presidencia del último pleno del año.

La baja de Batet se suma al más de medio centenar de diputados –que bien por ser positivos o estar en cuarentena por positivos próximos– se han ausentado en las últimas sesiones del Congreso. Entre los diputados que anunciaron que habían contagiado con virus está el secretario general del PP, Teodoro García Egea, que lo anunció el martes pasado a través de la redes sociales.

El brote animó la semana pasada a endurecer de nuevo las medidas que se habían suavizado en el mes de noviembre ante la buena evolución de la pandemia hasta la llegada de ómicrom. En este sentido, la Mesa del Congreso adoptó el voto telemático con el objetivo de evitar aglomeraciones en la Cámara Baja, donde pueden llegar a coincidir los 350 diputados en votaciones importantes como la que se celebrará hoy. Sin embargo, pese a la sensación de que las votaciones telemáticas llegaron con la pandemia, el Reglamento del Congreso lo aprobó en 2011 para supuestos como « enfermedad grave, maternidad, paternidad o embarazo». Posteriormente, en octubre de este mismo año se añadió el covid y los confinamientos.

Ahora bien, fue en los meses de marzo y siguientes cuando la Cámara mostró una imagen inédita hasta entonces. El coronavirus llevó a un cierre preventivo de la Cámara Baja y se suspendieron plenos y comisiones. Aunque, poco a poco se retomó la presencialidad, el zarpazo de ómicrom dejará hoy una imagen que poco refleja la recuperación que Pedro Sánchez vende con sus cuentas.

Al virus, también hay que añadir las vacaciones. Muchas de sus señorías no tenían previsto regresar a Madrid tras reunirse con sus familias para pasar la Navidad. Hay que recordar que en sus planes no estaba la obligación de tener que aprobar por segunda vez los Presupuestos, pero el apoyo inesperado del PP en el Senado a una enmienda de Compromís en defensa de un fondo de las lenguas minoritarias en España devolvió las cuentas al Congreso para su aprobación definitiva. Aunque, PSOE y Unidas Podemos solicitaron a la Mesa del Congreso un cambio de orden en la sesiones para que se celebrase el pasado jueves –evitando así la estampida tras el fin de semana de celebraciones– finalmente no se llegó a un acuerdo y se decidió mantener hoy como la fecha para la votación.

Por lo tanto, cuando hoy la ministra de Economía, María Jesús Montero, reciba los aplausos tras la aprobación por segunda vez de las Cuentas, el retrato recordará a los días más duros y difíciles del confinamiento. Una imagen curiosa para el Día de los Santos Inocentes.