Feijóo recuperará a exministros en las candidaturas del PP

En el partido apuntan a De la Serna para Cantabria y a Cuca Gamarra para La Rioja. La dirección apela a la «generosidad» por el interés general

Feijóo (centro) estuvo ayer en la toma de posesión de Alfonso Rueda como presidente de la Xunta junto a Mañueco, Ayuso y López Miras
Feijóo (centro) estuvo ayer en la toma de posesión de Alfonso Rueda como presidente de la Xunta junto a Mañueco, Ayuso y López Miras FOTO: Álvaro Ballesteros Europa Press

Alberto Núñez Feijóo quiere recuperar a exministros para reforzar las próximas candidaturas del PP. En las autonómicas y municipales es más complejo de hacer, pero, en las generales, en su entorno lo dan por hecho. En las autonómicas y locales influyen más los territorios, mientras que en las candidaturas nacionales, sobre todo en los «números uno» al Congreso, Génova tiene mucho más margen de decisión. El principal problema está en el dinero, en que el PP no puede pagar lo que se cobra en el sector privado, y esto hace que algunos nombres comprometidos ya con el proyecto de Feijóo se piensen dar el paso adelante, e incluso quieran posponerlo hasta tener la seguridad de que vuelven para formar parte de un Gobierno.

El líder gallego ha identificado su proyecto nacional con la defensa, sin complejos, de la experiencia de gobierno del PP y de la veteranía que acumula el partido. La etapa de Pablo Casado impuso un punto y aparte con esa herencia, con la justificación de las circunstancias en las que llegaban a la dirección nacional. El PP arrastraba el desgaste de los casos de corrupción, la moción de censura y una caída en intención de voto que el nuevo equipo intentó rebajar con una ruptura total, y traumática, con el pasado. A costa de empezar a generar tensiones internas que fueron la simiente de la revuelta –por acumulación de malestares y agravios con las formas de la renovación forzada–, que acabó por llevarse por delante a Casado y a su cúpula.

Feijóo, que acumula décadas de experiencia de partido, está sabiendo tener más mano izquierda en el desembarco en la dirección nacional. Ha elegido la vía más conservadora en la definición de su equipo. Hasta ahora, los cambios han sido los mínimos, aunque fuentes solventes confirman que todavía sigue abierto el tema de las portavocías parlamentarias porque Feijóo continúa dándole vueltas, y dicen que podría haber una Junta Directiva Nacional antes de que acabe el mes de mayo en la que entrase una posible reordenación. También están todavía pendientes de nombrar los segundos niveles de la dirección nacional.

El fichaje del exministro y exalcalde de Santander, Íñigo de la Serna, se ha hecho mirando a su posible candidatura a la Presidencia de Cantabria. Después de abandonar la política, cuando Casado ganó las primarias del PP, De la Serna ha sido recuperado como secretario del Comité Electoral Nacional a propuesta de Feijóo. Él es el único que podría hacer que la actual presidenta, María José Sáenz de Buruaga, diera un paso atrás.

Cónclaves complicados

Los congresos regionales que el PP tiene todavía que celebrar son los más conflictivos, con la excepción de Madrid: la salida de Casado ha facilitado un cónclave de unidad, del que Génova quiere sacar partido para sus propios intereses. Pero sí hay tensión en otras regiones pendientes de validar a sus órganos de dirección para acometer las próximas elecciones autonómicas y municipales. Por eso, uno de los primeros mensajes que lanzó la dirección entrante fue el de apelar a la «generosidad» desde el mantra de que el interés general exigirá que unos den un paso al lado, y otros, hacia adelante.

Para La Rioja, en el PP miran hacia la secretaria general, Cuca Gamarra, aunque está por ver si ella quiere volver a presentarse. Perder el Gobierno autonómico ha abierto una crisis en la formación riojana. De momento, a la Presidencia regional aspiran dos militantes, Alberto Bretón y Alfonso Domínguez, ex consejeros de Gobierno. Cuca Gamarra ha sido alcaldesa de Logroño y ya optó a la Presidencia del PP regional en 2017, cuando por primera vez se presentaron dos candidaturas en la comunidad, tras la salida de Pedro Sanz, presidente del partido durante 24 años. Aquella batalla la ganó José Ignacio Ceniceros, presidente de la comunidad desde 2015, momento en el que se firmó el pacto de gobernabilidad entre PP y Ciudadanos (Cs). La presidenta de la Rioja es la socialista Concha Andreu, con apoyo de Podemos e IU.

En Extremadura, el PP también tiene abierto un proceso de renovación, en el que se postula el alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro, para sustituir a José Antonio Monago. A Madrid le preocupa la división en Murcia, ya que la alcaldesa de Archena, Patricia Fernández, no está dispuesta a renunciar a su objetivo de presentarse como alternativa al presidente autonómico, Fernando López Miras. Tiene una capacidad de movilización que puede agitar el cónclave regional si no logran llegar antes a un pacto. En Asturias, Génova quiere buscar un camino para aupar a la Presidencia regional a un nombre alternativo al de Teresa Mallada, pero limitando el riesgo de fractura.

Las autonómicas y municipales de mayo son la primera meta volante de carácter nacional en la que se medirán el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, si bien el resultado de las andaluzas puede marcar una tendencia muy relevante de cara a los siguientes procesos. La renovación más profunda del PP se visualizará en las candidaturas al Congreso y al Senado de las próximas generales, porque ahí el equipo de Génova sí se sentirá en la obligación, y con la autoridad necesaria, de acometerla sin miramientos.