Economía

España se vuelca con el emir de Qatar en plena guerra del gas

El emirato, con las terceras mayores reservas del mundo, fue el quinto suministrador en 2021, pero en marzo no vendió a España

Una visita de Estado de dos días en la que España va a emplearse a fondo para lograr estrechar los lazos con el emir de Qatar Tamim bin Hamad al Thani. 48 horas para elevar al nivel de asociación estratégica lo que hasta hoy es una «estrecha» relación bilateral tanto en el plano político como en el económico. En el horizonte está lograr un aumento de las inversiones en España y garantizar a medio y largo plazo un mayor suministro de gas natural. El contexto obliga y desde Moncloa quieren hacer valer las «magníficas relaciones» con este país del Golfo, que representa, no es baladí, al segundo exportador de gas natural licuado a nivel mundial, solo por detrás de Estados Unidos. Fuentes del Gobierno destacan la importancia de la visita, la primera que realiza desde su llegada al trono en 2013, en un contexto internacional y geopolítico marcado por la crisis energética derivada de la invasión de Ucrania. A la necesidad de promover la desconexión del gas ruso a nivel europeo se suman los problemas domésticos que nos ha generado con Argelia el encauzamiento de la crisis diplomática con Marruecos.

En esta guerra del gas, España busca mantener su posición privilegiada con el emirato –se cumplen 50 años del establecimiento de relaciones diplomáticas– y continuar en esa «diversificación» de los países suministradores de gas, teniendo en cuenta que este país del Golfo es un actor «clave». Actualmente tiene una capacidad de producción anual de 77 millones de toneladas métricas de gas, con visos de expansión hasta los 110 millones en 2024. Hasta 2019, Qatar era el segundo país, junto con Nigeria y por detrás de Argelia, en el suministro de gas a España, pero durante la crisis sanitaria el nivel de exportaciones se redujo, debido a la diversificación de las fuentes de suministro, y actualmente se encuentra en quinta posición. Moncloa cree que hay «margen de mejora».

La relevancia que se da al viaje de Estado del emir es asimilable al despliegue que se va a realizar: se firmarán hasta doce acuerdos, incluidos ocho memorandos de entendimiento a nivel bilateral en distintos ámbitos, incluido el económico y comercial, y tres con la Cámara de Comercio de Madrid, la Cámara de Comercio de España y la CEOE, informan desde el Gobierno. Dentro de estos acuerdos figura uno de colaboración entre el fondo soberano qatarí QIA con Cofides. Qatar cuenta ya con importantes inversiones en España, pero el emirato quiere diversificar su cartera, actualmente más enfocada hacia Asia, e invertir más en Europa. El acuerdo con Cofides, explican desde el Gobierno, tiene como finalidad diseñar y negociar posibles inversiones de QIA en el marco de las prioridades que el Gobierno se ha marcado dentro del Plan de Recuperación. España les ofrece un plan claro para los próximos años con oportunidades interesantes, sostienen desde Moncloa.

Además de los acuerdos de colaboración, se firmará una declaración entre ambos estados en el Palacio de la Moncloa tras la reunión oficial que mantendrá hoy el emir con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En el Ejecutivo aseguran que su buena relación les permitirá «hablar de todo», entre otros temas, de los derechos humanos. Un ámbito en el que, reconocen, se han producido «avances» desde que Al Thani accedió al poder, pero que todavía «queda camino por recorrer».

Alianza estratégica

La única visita de Estado a España prevista en 2022 sella una alianza estratégica con la energía y las inversiones en este sector como principales pilares. El emirato mantiene acuerdos similares solo con otros siete países: EE UU, Francia, Italia, Reino Unido, Japón, Turquía y China. Sin embargo, en materia energética la relación es estratégica desde hace años. Pero al contrario de lo que podría parecer con el incremento de las importaciones netas de gas natural licuado (GNL), que han crecido en marzo un 75,2%, la aportación del gas catarí no ha ido en consonancia.

Las importaciones de gas natural alcanzaron los 37.582 gigavatios hora en marzo pasado (un crecimiento del 15,6% respecto a marzo de 2021), según Cores. El 71% se importa como GNL, con un aumento de los suministros procedentes de América del Norte (+391,7%). Pero lo más significativo, es que en marzo no se importó gas natural de Oriente Medio. Este vuelco ha situado a EE UU como principal suministrador de gas a España (el 43,3% del total) con las mayores importaciones desde que se dispone de datos (2004), seguido de Argelia (29,6%), con las más elevadas del año. Respecto al primer trimestre, pese a que las importaciones son las más altas desde 2008, las llegadas desde Oriente Medio (Catar y Omán) apenas han representado un 3%, con una caída de las entregas desde Catar del 67,4% entre enero y marzo.