El padre de la última víctima de ETA a Marlaska: “Aquí tiene mi cara y me escupa”

Antonio Salvá, diputado por Vox deja sin palabras al ministro del Interior a quien acusa de conceder “indultos encubiertos” y éste dice que los traslados a etarras evitan su “exclusión social”

El padre de una de las últimas víctimas de ETA ha dejado, por un instante, sin palabras al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Antonio Salvá, diputado por Vox y padre del guardia civil Diego Salvá, -asesinado con un coche bomba en Palmanova junto a su compañero Carlos Sáenz de Tejada- es, además, uno de los más de 300 crímenes sin resolver. Interpelaba, durante la sesión de control al Gobierno, a Grande-Marlaska sobre el porqué el Ejecutivo concede un “indulto encubierto a los asesinos de ETA a través de su traslado a cárceles vascas” cuando la tensión se percibió en el hemiciclo.

El ministro del Interior respondía a su pregunta destacando que aprecia a Salvá como víctima del terrorismo y le recordó que “hoy estamos aquí como políticos” e insistió en que todos los traslados están sujetos al criterio de la “legalidad” que figuran en la Ley Penitenciaria.

En el turno de réplica, Antonio Salvá cargó duramente contra el titular de Interior a quien acusó de conceder indultos “encubiertos” a etarras. Destacó que, con la cesión de instituciones penitenciarias, el PNV decide sobre los terceros grados y permisos penitenciarios y, “usted, ha decidido los segundos, ahí está la trampa”. “Está concediendo indultos encubiertos”.

El diputado de Vox Antonio Salvá durante la sesión de control al Gobierno
El diputado de Vox Antonio Salvá durante la sesión de control al Gobierno FOTO: Juan Carlos Hidalgo EFE

Recordó que ETA asesinó a más de 800 personas de los cuales uno de ellos es su hijo, un crimen sin resolver del que, subrayó, “ninguno de los etarras a los que concede el indulto encubierto ha revelado ningún detalle” y, cuando salen a la calle, “sus socios de Bildu les aclaman, y son homenajeados”, mientras las víctimas “nos pudrimos en el olvido”. Fue en ese momento cuando, Antonio Salvá, lanzó contra Grande-Marlaska una frase que le dejó sin palabras: “Su actitud servil y los pactos del PSOE con Bildu son un insulto a las víctimas. Bien podría escupirnos a la cara explícitamente. Aquí tiene mi cara y me escupa. La afrenta no sería mayor”.

También, el padre de la última víctima de ETA destacó que el PSOE es el partido “más corrupto” no solo en cuanto a lo económico sino en lo moral y le acusó de sustentarse en “votos de sangre”. “Quizá ETA no asesine, pero sus víctimas sí existimos”. “¿Por qué concede indultos encubiertos a ETA?”, le volvió a preguntar al ministro del Interior.

Salvá, destacó que “la bala de ETA asesina tres veces: la primera a la persona; la segunda, cuando los políticos como usted nos traicionan y, la tercera, en el olvido, donde pretenden llevarnos políticos como usted”.

Evitar la “exclusión social” de los etarras

Grande-Marlaska tuvo que coger aire. “No sé qué decirle, no sé si dejar que transcurra en silencio el tiempo” y optó por reivindicarse también como víctima del terrorismo, como ya ha hecho en alguna otra ocasión en la tribuna de oradores. “Usted hoy ha escupido a otra víctima del terrorismo que no va de víctima porque está ejerciendo de ministro del Interior”. De nuevo, insistió en la legalidad de los traslados y la concesión de los terceros grados como “el derecho de cumplir la pena en las inmediaciones del domicilio” para así “evitar la exclusión social”.

“Las progresiones de grado, es un estudio individualizado, científico, donde participan los funcionarios penitenciarios. Son las juntas de tratamiento las que lo resuelven. Ha faltado al respeto a los funcionarios de prisiones, que fueron objetivo de los terroristas y también de los jueces. Ha faltado al respeto a un Gobierno que hoy no se puede defender -en referencia al Gobierno vasco-. “Yo no tengo que defender al Gobierno vasco, un gobierno democrático, legítimo, que aplica la ley en los parámetros que corresponden. No todo vale y menos poner en tela de juicio la labor de los funcionarios y jueces que controlan esa labor”, defendió.