La Armada carga contra el «decepcionante» trato de Colau al almirante Cervera

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, presidió un acto en el que se cambió el nombre de la calle en honor de Cervera para dársela al humorista Pepe Rubianes.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau/Efe
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau/Efe

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, presidió un acto en el que se cambió el nombre de la calle en honor de Cervera para dársela al humorista Pepe Rubianes.

La Armada ha salido este sábado en defensa del almirante Pascual Cervera Topete después del "decepcionante"trato que asegura que le ha dado el Ayuntamiento de Barcelona a este "héroe", quitándole una calle que llevaba su nombre.

Hace unos días, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, presidió un acto en el que se cambió el nombre de la calle en honor de Cervera para dársela al humorista Pepe Rubianes. En dicho acto, dijo que a Rubianes "le habría gustado que su amado público se haya reunido para quitarle el nombre de esta calle a un facha (sic) y ponérselo al querido Pepe Rubianes".

Ahora, a través de una carta abierta remitida a los medios de comunicación, el jefe de Estado Mayor de la Armada (Ajema), almirante general Teodoro López Calderón, critica el trato y remarca que para la Armada ha sido "decepcionante el trato y el calificativo"dado al almirante Cervera por la autoridad municipal de Barcelona, "ciudad de gran tradición marinera y muy vinculada a la Armada, con la que siempre ha mantenido una relación de afecto y cooperación cercana".

En la misiva, el Ajema recuerda que en 2015 el gobierno cubano organizó un homenaje a los marinos españoles caídos en la Guerra de 1898, en la costa oriental de Cuba.

A 12 metros de profundidad, en el pecio donde reposan los restos hundidos del Crucero Almirante Oquendo se colocó una tarja (lápida) de bronce, y dos submarinistas, uno catalán y otro vasco, depositaron una corona de laurel alrededor de la misma, como reconocimiento de los cubanos a los marinos españoles muertos en el combate contra la Marina de los Estados Unidos.

La Armada asegura que como institución "tiene la obligación de velar por el buen nombre y el honor de sus miembros"y, "especialmente"de lo que "se han distinguido por algún hecho relevante afrontado con dignidad y espíritu de servicio".

Así, el Ajema considera que tiene que actuar porque la actuación del Ayuntamiento "se ha basado en una evaluación negativa de la actitud del almirante que daña a su honorabilidad y respetabilidad".

Apunta que la Armada custodia las hojas de servicio de sus miembros a lo largo de la historia, y por ello recuerda que si se repasa la dilatada y brillante hoja de servicios de Pascual Cervera Topete, "no cabe duda de que pueden encontrarse evidentes signos de lealtad, valor y sacrificio para el servicio a España".

Dentro del pormenorizado desglose de la trayectoria del almirante Cervera Topete, el Ajema destaca que entre el 14 de diciembre de 1892 y el 23 de marzo de 1893 ocupó el cargo de ministro de Marina en un gobierno liberal presidido por Sagasta, "lo que pone de manifiesto que el almirante Cervera tenía un pensamiento ciertamente liberal para su época".

Pero, sobre todo, apunta que Cervera Topete es "conocido y será recordado por el cumplimiento del deber durante la defensa de Cuba contra las pretensiones de los Estados Unidos en 1898, obedeciendo las órdenes recibidas de enfrentarse al enemigo aun conociendo la inferioridad en que se encontraba la escuadra española con respecto a la de la Marina de Guerra de los Estados Unidos, lo que supuso la pérdida de la escuadra bajo su mando y de los territorios españoles en ultramar".

Y añade el Ajema que ajeno al contenido de su hoja de servicios, "el respeto que el almirante Cervera despertó en sus antiguos enemigos está patente en lugares a miles de kilómetros de España como que la dos ciudades más importantes de la República de Cuba exhiben bustos del almirante Cervera, sin ningún tipo de complejo. Uno se encuentra en el Castillo del Morro de Santiago de Cuba (desde 2005) y el otro en el Castillo de la Real Fuerza, de La Habana (desde 2012).

El Ajema señala que los restos del almirante descansan en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando (Cádiz), al considerarse que fue "un héroe para la historia".