Política

Pilar Goya, la otra química de Rubalcaba

Se conocieron en la facultad y ha sido su esposa durante casi medio siglo. Con un currículum excepcional, Pilar Goya prefirió siempre mantenerse en la sombra.

Rubalcaba, junto a su mujer, Pilar Goya en un mitin. Una de las escasas ocasiones en las que participó en un acto político
Rubalcaba, junto a su mujer, Pilar Goya en un mitin. Una de las escasas ocasiones en las que participó en un acto político

Se conocieron en la facultad y ha sido su esposa durante casi medio siglo. Con un currículum excepcional, Pilar Goya prefirió siempre mantenerse en la sombra.

Pilar Goya y Alfredo Pérez Rubalcaba no eran un matrimonio de cara a la galería. Han pasado juntos más de media vida y aún les faltaban unos años para celebrar sus bodas de oro. Coincidieron en la Complutense en la facultad de Ciencias Químicas. Fue un compañero de Pilar quien les presentó. Pilar aún no estaba comprometida con el partido, pero era simpatizante. Muchos años después, y ya con el PSOE legalizado, formaba parte del grupo que pegaba carteles en Majadahonda, donde el matrimonio vivía. Quizá fue el único tiempo en que la profesora de química se hizo visible junto al que después se convertiría en vicepresidente de Felipe González. Su independencia fue total. No formaba parte de los amigos que acudían a la bodeguilla, el lugar de esparcimiento del presidente González y Carmen Romero. Nunca formo pandilla con los protagonistas del mundo político y como dicen ahora «fue siempre a su bola». Tampoco formaba parte como «señora de» en los actos protocolarios ni en las recepciones institucionales. De hecho no hay fotos suyas acompañando a su marido en los besamanos de los Reyes en la fiesta del 12 de octubre. Rubalcaba iba sólo.

De las pocas veces que se les ha visto juntos fue en el acto de proclamación de Don Felipe. Ese momento tenía un doble significado, el que fuera ministro del Interior había anunciado su retirada de la vida política. Iba a ser la última vez que acudiera al Palacio Real. Otra versión que se comentó aquel día era el interés de la Reina Letizia por el perfil de Pilar Goya, con una trayectoria profesional impecable.

Doctora en Ciencias Químicas, desarrollo un espectacular expediente académico desde pequeña. Vivió una temporada con sus abuelos cuando sus padres se fueron a Estados Unidos por un cambio de destino del cabeza de familia. Los estudios primarios y secundarios los hizo en el Instituto británico. Después, en 1968, se matricularía en la Complutense y completaría sus estudios con una beca en Alemania en la universidad Kosntanz. En la actualidad es profesora de investigación en el CSIC, vicepresidente de la Real Sociedad española de Química, directora del instituto de Química Médica y vicepresidenta de la ONG Save the Children. A la vuelta de Alemania se casó en 1979 con su compañero de curso y amigo de barrio. Las dos familias, Rubalcaba y Goya, vivían en el barrio de Salamanca.

Domina el alemán igual que el inglés y ha publicado en estos dos idiomas trabajos de investigación. Es autora de más de cien publicaciones científicas y coinventora de patentes y directora de tesis. Tantos sus alumnos como colegas del CSIC la califican de profesora excepcional. Aseguran que es una de las químicas más importantes que hay en España. La mayoría de las personas que acuden a sus conferencias ni saben que era la mujer del todopoderoso político de los gobiernos del PSOE.

Ese ha sido su sello de calidad que ha mantenido contra viento y marea. Lissavetzki y Rubalcaba fueron compañeros desde pequeños en el colegio El Pilar en la calle Castelló y cuando ambos se casaron las dos Pilares se hicieron también íntimas. Ambas parejas comparten vacaciones. Unas veces en Llanes, «cuartel general» de los Rubalcaba/Goya.

En sus vacaciones de verano también mantenía esa privacidad. Eligieron el pueblo de Bricia, en el concejo de Llanes. Pilar no hacía vida social y no se la recuerda en las fiestas locales. Quienes la han tratado la definen como una mujer muy educada. En lo que todos coinciden es que ha sido una gran compañera de vida de Alfredo Pérez Rubalcaba.