Lesmes pide a los futuros jueces un “respeto inquebrantable a la legalidad” y no suplantar nunca la “voluntad de la ley”

El presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo reclamó un compromiso con “la defensa del Estado de Derecho y la consagración de la independencia judicial”

El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes. EFE/Cabalar

El presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, pidió hoy a los futuros jueces que empiezan su formación en la Escuela Judicial, que mantengan en todo momento un “respeto inquebrantable al principio de legalidad”, derivado de su sometimiento al imperio de la Ley, y, junto a ello, que no suplanten en ningún momento la “voluntad de la Ley”. “Corresponde al juez el estricto respeto al sistema de producción de normas jurídicas, cuya enumeración y jerarquía se atribuye constitucionalmente a la decisión política, pero cuya compleja realidad normativa necesita de interpretación o integración. Ahora bien, a pesar de ser necesaria dicha interpretación, el juez nunca puede suplantar la voluntad de la Ley -que es la voluntad de la mayoría- por la suya propia; hacerlo sería caer en la arbitrariedad”, afirmó al respecto Lesmes.

En su discurso a los 188 alumnos -de los que 134 son mujeres- que empiezan esa formación, pocas semanas antes de que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre el “procés”, les reclamó un compromiso con “la defensa del Estado de Derecho y la consagración de la independencia judicial”. En ese sentido, señaló que todos los miembros de la Carrera Judicial “debemos estar, y de hecho estamos, comprometidos con la defensa del Estado de Derecho, no sólo dentro sino también fuera de nuestras fronteras”.

En su discurso, el presidente del Poder Judicial subrayó que una de las funciones esenciales que la Constitución asigna a los jueces, la tutela de los derechos de los ciudadanos, “supone someterse a determinados principios recogidos en un buen número de Códigos de Ética Judicial”, entre los que ha citado la independencia –entendida como un derecho del ciudadano y no un privilegio personal del juez-, la imparcialidad –que configura el papel del juez como un tercero ajeno a los intereses en juego- y la integridad, que implica desempeñar las funciones jurisdiccionales con dedicación y estudiar los asuntos con detalle.

Independencia judicial

“En síntesis, aprovechad este periodo formativo para consolidar vuestro compromiso con la defensa del Estado de Derecho y con la consagración de la independencia judicial. Sin jueces independientes todo el sistema judicial estaría en riesgo, porque fallaría su pilar fundamental y la base del Estado de Derecho”, concluyó el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo en este punto.

Por otro lado, hizo referencia a los grandes desafíos que los ya jueces en prácticas tendrán que afrontar en su futuro profesional, entre los que ha destacado el que entraña la aplicación del derecho de la Unión y la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea o del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.