Mari Mar Blanco: «Hoy hay que acudir a Colón porque España no se conforma»

La Presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo considera que la derogación de la Doctrina Parot ha dejado en entredicho el buen nombre del tribunal de Estrasburgo

Mari Mar Blanco, hermana del edil de Ermua, Miguel Ángel Blanco asegura que el fallo de la sentencia ha sido hechar más sal a la herida y recuerda la importancia que sigue teniendo la dispersión de los presos de ETA
Mari Mar Blanco, hermana del edil de Ermua, Miguel Ángel Blanco asegura que el fallo de la sentencia ha sido hechar más sal a la herida y recuerda la importancia que sigue teniendo la dispersión de los presos de ETA

«Que todos sepan que ni España ni las víctimas se conforman con esta sentencia. Que los condenados por un juez democrático cumplan toda su condena. Ni un día menos»

¿Qué ha supuesto para usted la sentencia del Tribunal de Estrasburgo?

–Ha sido un gran varapalo para todas las víctimas del terrorismo porque consideramos que es una auténtica injusticia y algo que cuesta digerir. La «doctrina Parot» significaba justicia real y verdadera para todas las víctimas.

–¿Se esperaba este fallo?

–No lo esperaba porque la exposición que realizaron los abogados del Estado en el tribunal fue magnífica, clara y contundente y vine con la gran esperanza de que finalmente el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo inclinaría la balanza hacia la justicia de las víctimas y no hacia la impunidad del verdugo, como tristemente ha ocurrido.

–¿Le sorprende que un juez español haya dado su voto favorable para la derogación? ¿Qué le diría?

– El juez López Guerra era una pieza puesta por José Luis Rodríguez Zapatero, cuando era presidente del Gobierno, para derogar esta jurisprudencia y esta doctrina. Creo que formaba parte de la hoja de ruta que habían marcado en la negociación entre el Gobierno y la banda terrorista. Si no recuerdo mal, en algunas actas que luego se hicieron públicas aparecía ese punto. Confiábamos que al reunirse la gran Sala este juez no formara parte de ella. Él ha jugado muy bien las cartas de este mal llamado proceso de paz. Ha sido una victoria para este magistrado.

–¿Tiene sentido que el Tribunal de Derechos Humanos diga que España vulnera los derechos humanos de terroristas y violadores?

–Es imposible de digerir y de entender que las personas que más han vulnerado los Derechos Humanos hayan conseguido el amparo de un tribunal que lleva el nombre de derechos humanos. ¿En qué lugar deja a la Justicia de España, a nuestros tribunales, al Supremo y al Constitucional? Ha dejado en entredicho el buen nombre del tribunal.

–¿Qué es lo que no ha entendido el Tribunal de Estrasburgo?

– Esta sentencia ha demostrado que hay un desconocimiento brutal de lo que ha sufrido y padecido este país durante más de 50 años. No me gustaría que se repita la imagen de ver a los verdugos y a los cómplices sonriendo y a las víctimas con lágrimas. Que se haya producido esta imagen indica que algo no funciona. Nadie puede entender que la Justicia se haya volcado en defender a unos terroristas y no a las víctimas.

–¿Teme que el mensaje que haya llegado a nivel internacional sobre ETA sea distinto a lo que realmente es la banda terrorista?

–La banda terrorista ya dijo que si Inés del Río era puesta en libertad podía ser visto como un mensaje político en el que como ya no matan, ya no tiene ningún sentido mantener esas sentencias. Decía Mintegi que ya no merece la pena mirar por el espejo retrovisor, pero claro que hay que mirar por el espejo retrovisor porque lo que no puede hacer la sociedad española, y menos la Justicia, es olvidar todo lo que hemos sufrido y padecido. Porque ETA ya no mata porque ha sido derrotada y eso no quiere decir que la Justicia no se siga aplicando. La justicia no puede ser la misma para quien ha cometido un asesinato que para quien ha cometido 132. Eso es lo que no ha entendido la Sala.

–¿Qué le parece que el fiscal del Estado del País Vasco diga que Del Río ya no es terrorista porque ha cumplido su condena?

–Me parece una auténtica humillación hacia las víctimas del terrorismo y debería pedir perdón. El fiscal general del Estado debería tomar cuentas de estas palabras y actuar. Esta terrorista ha salido de la cárcel siendo lo que es: una asesina, con las manos manchadas de sangre.

–¿Cómo valora la respuesta del Gobierno ante la sentencia?

–El Gobierno ha hecho lo que tenía que hacer y así me lo ha explicado. No tenían más margen de maniobra que aplicar lo que dictara Estrasburgo, aunque las consecuencias hayan sido muy dolorosas, humillantes e indignantes. No quiero creer que si habiendo otro margen de maniobra el Gobierno no hubiera actuado de otra manera. Si algo han demostrado este Gobierno y el PP es haber estado siempre del lado de las víctimas. Lo que sí hice fue pedirles que estudiaran caso por caso y que no se produzca esa maldita foto de una salida masiva de terroristas.

–¿Qué le respondieron?

–Nos respondieron que no dependía del Gobierno, que era un tema del ámbito de la Justicia y que intentarían dentro de todo el marco legal que eso no ocurriera. El abogado del Estado lo que puede hacer es recurrir cada una de las demandas interpuestas por los abogados de los terroristas.

–Siguen pensando que hay una hoja de ruta?

–Creo que en esta vida podemos hablar mucho, pero al final nos tenemos que fiar de los hechos y a eso me remito. En la época de Zapatero recuerdo a través de hechos que hubo una negociación con ETA y las víctimas nos sentimos tendidas y este Gobierno ha sido claro y contundente con la lucha antiterrorista. No hay ninguna acta ni hecho que demuestre que el Gobierno esté negociando con ETA, cosa que el anterior Ejecutivo no puede decir. Esta sentencia es un coste más de aquel mal llamado proceso de paz como también ha sido el «Faisán».

–¿ETA está ganando la batalla?

–No, nunca. ETA quiere a raíz de esta sentencia lanzar el mensaje de que han salido ganadores de esta ya larga trayectoria de horror y de terror, pero eso nunca. No podemos permitir que el relato final, manchado de tanta sangre sea escrito al antojo de quienes han causado tanto dolor y terror. No podemos permitir que consigan imponer y escribir su relato. Con mis palabras nunca voy a alimentar el mensaje o la estrategia de la izquierda abertzale, porque la derogación de la Parot seguramente corresponde a un vacío legal que se permitió durante muchos años. Pero lo que ha pasado no se volverá a repetir porque las reformas legales no van a permitir que los terroristas salgan de la cárcel sin haber cumplido el máximo legal establecido.

–¿ Por qué es importante acudir a la concentración de hoy en la Plaza de Colón?

–Porque ni España ni las víctimas nos conformamos ni compartimos esa sentencia. Porque deben saber que seguimos pidiendo justicia. Es una manera de demostrar nuestra repulsa más enérgica hacia esa sentencia. Me gustaría que pudiéramos invadir las calles de Madrid y que llegara a quien tenga que llegar ese mensaje. Queremos que los condenados por un juez democrático sigan cumpliendo condena hasta el último día de lo establecido.

–Bildu, Amaiur y Sortu han manifestado su alegría por la derogación y su rechazo a las detenciones de Herrira. ¿Es un paso más a la ilegalización?

–Lo que siempre hemos transmitido es que hay que estar muy vigilantes de todos los pasos que están dando tanto Sortu y Bildu que fueron legalizados sin haber dado ningún paso a la democracia. Pero también teniendo muy claro que hay que actuar en el momento que tengamos las garantías de que vamos a ganar. Porque no podemos permitir que estos partidos sigan riéndose de las víctimas y de la democracia.

–¿Se imagina ahora a Otegi de lendakari?

–No, creo que eso es imposible. Otegi está en la cárcel no por haber manifestado una idea política sino porque quiso volver a poner en marcha un partido ilegalizado y por apoyar una idea totalitaria y fascista. Que nadie lo olvide.

– Su hermano Miguel Angel fue asesinado por no acercar presos... ¿Tras la derogación de la Parot teme que la ley penitenciaria también se tambalee?

–Aplaudo la dispersión de los presos de ETA y pido y exijo que se mantenga. Nos aseguraron que esta sentencia no iba a variar ni la lucha antiterrorista ni la política penitenciaria.

–¿Con este fallo el recuerdo de su hermano duele más?

–Duele mucho porque esto es sal a la herida, supone una humillación pero ya no tanto hacia mi persona sino hacia quienes ya no están. No quiero pensar que después de esta sentencia nadie se pregunte ¿ha servido el asesinato de mi familiar? Esto nos tiene que hacer más fuertes, más unidos.