«Me incorporaría hasta con muletas»

El teniente y el sargento de la Guardia Civil agredidos en Alsasua recibieron ayer la visita de Santiago Abascal y Ortega Lara a quienes narraron lo ocurrido y sus ganas de volver al trabajo

Santiago Abascal y Ortega Lara conversan con el teniente y el sargento agredidos
Santiago Abascal y Ortega Lara conversan con el teniente y el sargento agredidos

El teniente y el sargento de la Guardia Civil agredidos en Alsasua recibieron ayer la visita de Santiago Abascal y Ortega Lara a quienes narraron lo ocurrido y sus ganas de volver al trabajo

El teniente y el sargento de la Guardia Civil agredidos junto a sus parejas el pasado sábado en un bar de Alsasua por los abertzales recibieron ayer la visita del presidente de VOX, Santiago Abascal y de uno de sus fundadores, Ortega Lara. La idea de ir hasta allí fue del ex funcionario de prisiones; ambos se pusieron en camino ayer y se presentaron en el cuartel de Alsasua «a puerta fría», donde fueron recibidos «muy bien». Dice que no pasaron por el pueblo «porque no hace falta», y allí mostraron su apoyo, solidaridad y gratitud a la Guardia Civil. El encuentro duró 30 minutos, y los agentes conversaron con ambos a quienes les relataron lo ocurrido aquella noche, aunque indicó Abascal «tampoco hemos entrado en más detalles». Sí les narraron la gravedad y la saña de la agresión. «Nos han traslado esa agresión a traición, después de que fueran increpados y localizados», una «agresión tumultuaria donde había una clarísima superioridad numérica y donde además no tuvieron ningún inconveniente, no sólo en agredirles, sino también en golpear a sus mujeres». Abascal encontró a los dos guardias civiles «tranquilos, serenos, con la conciencia bien tranquila. Después de este atentado proetarra, porque no se puede llamar de otra manera, no tienen ninguna intención de dar un paso atrás ni de cambiar de destino o de irse. Me llevo una sensación muy positiva por haber podido hablar con dos jóvenes admirables que como miembros de la Guardia Civil salvan el honor y la dignidad de toda España». En el encuentro, en el que también estaba el padre de uno de los agentes y la mujer del otro, también coincidieron con la hermandad de veteranos del Ejército y de la Guardia Civil, que habían ido a visitar a los agentes. No hablaron de las lesiones, tan solo de las más evidentes. «En el caso de uno era visible porque tiene la pierna rota, y el sargento iba uniformado y no hemos entrado en detalles, pero le hemos visto muy firme y si le dolía algo no lo demostró». Además, el presidente de VOX indica que se fue con la sensación de que «incluso el teniente que tiene la lesión de tobillo, que además va para largo, si pudiera incorporarse con muletas a su puesto, lo haría».

El encuentro más emotivo fue entre Ortega Lara y los dos agentes, que entonces eran jóvenes estudiantes cuando el ex funcionario de prisiones fue secuestrado por la banda terrorista ETA. Los guardias civiles «agradecieron muchísimo» la visita de Ortega Lara, que permaneció 532 días secuestrado y fue liberado en julio de 1997 por la Guardia Civil después de un trabajo ímprobo. «Les hemos trasladado no sólo la gratitud de todos los españoles sino también la gratitud de Ortega Lara», un agradecimiento que siente por todo el Instituto Armado y que comparte con Abascal porque «toda mi familia y yo hemos tenido escoltas de la Guardia Civil». El presidente de VOX aseguró que los dos agentes agredidos «son un ejemplo para nosotros, salvan la dignidad de España y gente como ellos hacen mejor a nuestra patria, sin ninguna duda».

Ésta no es la primera vez que Santiago Abascal visita el cuartel de Alsasua, ya lo hizo en agosto, en el día del Ospa Eguna –Día de la huida– donde coincidió entonces con el teniente agredido. Abascal consideró que hasta que no «se ilegalicen las marcas políticas del odio y del terror y no se escarcele los terroristas; la batalla estará perdida y el retroceso en País Vasco y Navarra estará claro, porque nos ha llevado a un territorio de impunidad». Y subrayó que no es necesaria la convivencia en esos pueblos sino que «se garantice la libertad».

Las víctimas denuncian a los agresores por terrorismo y odio

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) presentó ayer una denuncia en la Audiencia Nacional contra los autores de la agresión a los dos guardias civiles y sus parejas en la localidad navarra de Alsasua por los presuntos delitos de terrorismo y odio. En el escrito, presentado en el juzgado por Consuelo Ordóñez, se hace extensiva la denuncia al colectivo «Ospa!», a los responsables de la cuenta de Twitter «@AltsasukoGA» y a las personas y entidades «que pudieran haber sido partícipes» en la agresión y en las campañas denominadas «Alde Hemendik» (Fuera de aquí). Covite señala en la denuncia que, a las horas de la «brutal paliza», la entidad «Ospa!» facilitó un comunicado «a medios afines a la izquierda abertzale» supuestamente para «contradecir los hechos», informa Efe. Además, ese mismo día, en Alsasua se concentraron un grupo de personas «portando pancartas de Alde Hemendik, con el logo habitual de ETA (flecha sinuosa de dos puntas)». La campaña «Alde Hemendik», señala Covite, pretende «desmoralizar y forzar la salida del País Vasco y Navarra a los colectivos afectados», como la Guardia Civil, y por la misma se dictó sentencia de condena contra los movimientos de la izquierda abertzale Askatasuna y Gestoras Proamnistía.