«Pedro ganará en la España que pierde y Susana, en la que gobierna»

Críticas al PSC por falta de neutralidad porque Sánchez arrasa en la recogida de avales en Cataluña.

La presidenta andaluza, Susana Díaz, ayer, durante su visita a la Feria de Abril de Sevilla
La presidenta andaluza, Susana Díaz, ayer, durante su visita a la Feria de Abril de Sevilla

Críticas al PSC por falta de neutralidad porque Sánchez arrasa en la recogida de avales en Cataluña.

Las primarias socialistas han dejado de ser portada. Los escándalos de corrupción –«Lezo» y «Pujol»– o la moción de censura planteada por Podemos les han sisado la preminencia informativa. Sin embargo, las primarias avanzan con la mirada fijada en el 21 de mayo, el día de las elecciones. Antes tendremos una encuesta en forma de recogida de avales que finalizará el 4 de mayo. Al día siguiente serán proclamados los candidatos y empezará la campaña dicha.

Lo que puede parecer una calma chicha es un espejismo mediático. La pugna por la recogida de avales es casi un «combate cuerpo a cuerpo». Oficialmente, los entornos de los tres candidatos sacan pecho y todos aseguran «cumplir de sobra con las expectativas» marcadas. No parece que haya muchas dudas de que los tres mosqueteros socialistas –Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López– consigan los 9.368 avales, el 5% de los 187.360 militantes del censo definitivo.

Este «toma y daca» silencioso empieza a producir heridas. La principal en Cataluña, porque Sánchez está arrasando en la recogida de avales, lo que reconocen los propios susanistas catalanes. «Sabíamos que Cataluña era, y es, una plaza difícil», afirma uno de sus partidarios, pero «la neutralidad del aparato del PSC es una entelequia, porque Miquel –Iceta– está a tope con Pedro». Otros, son más prudentes: «Miquel está en un perfil bajo, pero llega tarde, porque en su día movió piezas y eso ha dejado poso». Los susanistas acusan al entorno de Iceta de afirmar en sus reuniones con los militantes que «con la victoria de Pedro, el PSC va a mandar mucho». Esta afirmación no es compartida por el primer secretario de los socialistas catalanes, que siempre ha defendido la neutralidad: «Que el que gane en el PSOE no gane por los votos del PSC», ha repetido. Iceta ha negado estas acusaciones. «Soy y seré hasta el último día neutral. Lo que deberían preguntarse es por qué Díaz no tiene tantos apoyos en Cataluña». El máximo dirigente socialista catalán se justifica: «He estado en los actos de los tres candidatos pero solamente he presentado a Susana Díaz», afirma para añadir que «los que sustentan estas acusaciones deberían presentar pruebas para sostenerlas».

Los sectores catalanes partidarios de Díaz niegan estas afirmaciones de Iceta y acusan a la dirección del PSC: «No tomó en ningún momento medidas de equilibrio y, de forma más o menos soterrada, se ha apostado por Sánchez». Críticas que se reproducen fuera de Cataluña. Un reconocido dirigente socialista, partidario de Díaz, afirma que «el PSC nos ha vuelto a engañar y si Sánchez gana las primarias con los votos de Cataluña, el PSOE se sentirá traicionado».

La movilización del aparato del PSC en favor de Sánchez la explica, con cierta sorna, uno de los dirigentes catalanes que apoya a Díaz destacando la soledad de sus partidarios en Cataluña: «Somos como Testigos de Jehová. De dos en dos intentando vender una Biblia. Y si la vendemos, hasta invitamos a un café». El debate se está agriando por momentos porque «el PSC no puede aparecer como decantado y lo está pareciendo», afirma uno de los coordinadores de Díaz en Cataluña que se pregunta «qué va a pasar con el PSC si aquí –en Cataluña– gana Pedro, y las primarias las gana Susana».

Fuera de la comunidad , el temor es que Sánchez gane en Cataluña y esos votos sean decisivos. El PSC aportará 14.000 en estas primarias y los cálculos de los partidarios auguran un 70% para Sánchez, un 20% para Díaz y un 10% para López. El entorno de Sánchez dice que «hay partido», pero desde el de Díaz son más negativos: «Sánchez puede ganar las primarias en la España que pierde y Susana, ganar en la España que gana». Según estas fuentes, esta dicotomía es un «desastre para el PSOE, porque donde no tenemos el apoyo popular, la militancia está enrocada en una opción que ya ha sido rechazada», porque «Sánchez ganará dónde los resultados han sido, en las últimas elecciones, los más desastrosos».

Los susanistas catalanes, a pesar de sus predicciones, no se dan por vencidos y esperan «superar holgadamente en votos al número de avales el día de las votaciones».