El abuso sexual en el entorno familiar representa el 73% de los casos

35% por tíos , 33% por padres, padrastros o abuelos , 27% por hermanos, cuñados o primos, 5% por amigos de la familia, vecinos o la propia pareja de la víctima.

Una encuesta realizada a 1.000 mujeres que frecuentan las 25 iglesias evangélicas del Centro de Ayuda Cristiano en España revela que el 73% de los abusos sexuales cometidos a víctimas relacionadas con esta comunidad ha sido perpetrado en el entorno familiar, un 13% por personas conocidas y sólo un 14% por desconocidos.

Un total de 668 feligresas afirman conocer a un total de 1.313 mujeres abusadas, siendo ésta una de las razones principales para que las víctimas busquen amparo y ayuda psicológica en esta iglesia evangélica que reúne en la actualidad de 4.000 personas en España, la inmensa mayoría de procedencia latina.

El abuso sexual es flagrante en el ámbito familiar. Así, el 35% de los casos referidos manifiesta haber sido perpetrado por tíos, el 33% por padres, padrastros o abuelos; el 27% por hermanos, cuñados o primos; y el 5% por amigos de la familia, vecinos o propia pareja de la víctima.

Un 91% de las respuestas dice conocer personalmente a la víctima, en el 80% de los casos de mujeres nacidas fuera de España.

La encuesta a la feligresía del Centro de Ayuda Cristiano arroja otros datos significativos: el 70% de las víctimas eran menores de edad cuando se produjo el abuso sexual en su país de origen latinoamericano aunque también en España, y en un 35% de los casos sucedió hace menos de cinco años.

Del total de las 1.313 mujeres abusadas, 517 (39%) lo fueron una sola vez y 796 (61%) varias veces.

El sondeo también revela que un 65% de las mujeres abusadas lo fueron en el extranjero antes de venir a vivir a España, y el 35% residiendo en nuestro país.

Sólo un 53% de las víctimas ha comentado a terceras personas el abuso sexual sufrido. De los casos referidos, apenas un 28% de las víctimas denunció el abuso a la policía y, cuando sucedió en España, un 70% de las víctimas tampoco conocía el teléfono de emergencia que no deja rastro.

Las razones expuestas para no denunciar el abuso a la policía fueron el miedo en un 65% de los casos, el sentimiento de vergüenza en un 19% y por el trauma psicológico que les ocasionó en un 16%.

El conjunto de las víctimas que conoce la comunidad evangélica del Centro de Ayuda Cristiano afirma también haber padecido graves consecuencias psicológicas como consecuencia de los abusos sexuales, como son traumas (50%), miedo (21%), depresión o deseo de suicidio (18%) e inseguridad (11%).

La iglesia evangélica del Centro de Ayuda Cristiano congrega en su inmensa mayoría a personas de procedencia latina, muchos de ellos ya nacionalizados españoles. Algunos de sus hijos, nacidos en España, también han sido víctimas.

Testimonios del abuso sexual intrafamiliar

Son múltiples los testimonios que narran el abuso sufrido por parte de familiares. En muchos casos los abusos comienzan en la edad infantil a partir de los 7 años de edad y se acrecientan conforme las niñas entran en la pubertad.

Al principio, las víctimas declaran haber padecido de niñas tocamientos en su cuerpo con la excusa de bailar, realizar un juego infantil o guardar un secreto. Conforme crecen, los abusos suelen estar relacionados con la felación y posteriormente con la penetración. En todas las edades se suceden las amenazas de recibir palizas o de matar a sus madres.

“Yo cerraba los ojos, lloraba y hacía lo que me mandaba por miedo”, afirma Estrella H. “Mi madre trabajaba muchas horas y me dejaba sola en casa. Eso propició que me violara mi primo cuando yo tenía 15 años y él 23”, declara Mónica F. “El amigo de mi madre me violó tres veces a los 14 años. Todavía no lo he superado y no se lo he dicho a mi madre”, confiesa Andrea S. “A mi me violó mi padre y mi tío. Entre ellos no lo sabían”, cuenta Rosi Z. “No puedo denunciar. ¿Cómo voy a meter en la cárcel a mi hermano?”, confiesa Pamela M.

Para el pastor Alberto Díaz, portavoz del Centro de Ayuda Cristiano en España, “a través de la acción pastoral hemos ido descubriendo muchos casos y por eso decidimos lanzar la encuesta dentro de nuestra comunidad con unos resultados aterradores. Tenemos testimonios de Madrid, Barcelona, Valencia…; de todas las ciudades españolas donde tenemos iglesia”.

“Ahora sabemos que el abuso sexual entre parientes no es un fenómeno puntual. Incluso podría decirse que algunos familiares piensan que el cuerpo de una niña o una adolescente les pertenece. Es un mal endémico en determinados entornos latinos, pero también españoles”.

El Proyecto Rahab

La acción de ayuda a las mujeres que han padecido estos abusos la realiza el Centro de Ayuda Cristiano a través del denominado Proyecto Rahab, que desde el año 2012 integra a varias voluntarias de ámbitos profesionales diversos para dar apoyo a estas mujeres que acarrean traumas por todo lo que han vivido y tienen la autoestima dañada. Más de 300 mujeres han participado como voluntarias en sus talleres.