Campanas de boda: Rivera quiere casarse y Malú se lo piensa

Según el entorno del ex líder de ciudadanos, la cantante está embarazada de tres meses de un varón al que podrían llamar Mario. pero el hermetismo es total: ni siquiera sus familias conocían la noticia hasta hace unos días

Desde que Malú y Albert Rivera anunciaron en Instagram que van a ser padres, sus redes sociales se llenaron de felicitaciones. Si hace un año, cuando la pareja empezó a darse cuenta de que lo suyo podía traspasar los límites de una simple amistad, les hubieran dicho que el embarazo iba a llegar tan pronto no habrían dado pábulo a tal situación. Pero un amigo del político que compartió con él durante los últimos años las alegrías y los fracasos electorales desvela a LA RAZÓN que está «entusiasmado ante la idea de convertirse en padre de nuevo. Creo que Malú encara su tercer mes de embarazo. Ahora entendemos en el partido que decidiera retirarse para abordar este gran proyecto de vida y disfrutar del periodo de gestación más cerca de su pareja. Y bien que se lo tenía callado… Ni su familia estaba al tanto del embarazo. De hecho, su madre llegó a decir que si fuera a ser abuela se habría enterado. O mentía porque su hijo le pidió silencio o era tal el secretismo que ocultaron la noticia hasta que confirmaron que todo iba bien». Rivera, en un claro despiste, dio pistas en su lista de canciones en Spotify sobre el sexo y el nombre del bebé que viene en camino. Al lado de una carpeta dedicada a su hija, aparece otra con el nombre de Mario. Los más avispados creen entender que se refiere a su futuro hijo. Esta persona cercana al ex líder de Cs continúa: «Enterarse de que tendrá un hijo varón ha supuesto una enorme satisfacción porque ya tiene una hija. A Malú le hicieron unas pruebas que permiten conocer el sexo y no dudaron ni un momento cuando el médico les preguntó si deseaban conocer los resultados». Fue la periodista Laura Fa la primera en profundizar en la situación a principios de esta semana: «Según mis informaciones, dicen que será un varón y que Malú está embarazada de trece semanas. Las pruebas se las hizo el 4 de noviembre en el Hospital Nuevo Belén en una sala especial por cuestiones de privacidad. A los pocos días, sobre el 18, se sometió a otros exámenes de ADN y un análisis de sangre con los que descartaron cualquier anomalía cromosómica». Antes de conocer a Rivera, la cantante ya calibraba la posibilidad de ser madre en solitario, y así se lo comunicó a su madre y mayor confidente, Pepi, quien la apoyó desde el primer momento. Fue después del verano cuando le planteó a Albert la idea de convertirse en padres. El político aceptó de buen grado la petición de su pareja. Ahora se entiende el mensaje lanzado por el ex presidente de Ciudadanos al despedirse de su compañeros de partido: «Quiero ser mejor padre, mejor hijo y mejor pareja». Entonces ya sabía que su novia estaba embarazada. El padre de la artista, el cantante flamenco Pepe de Lucía, se mantiene algo alejado de su hija desde que decidió romper su matrimonio con Pepi, algo que, dicen, le causó un gran trauma a Malú, que se colocó siempre del lado de su progenitora. Él tampoco estaba al tanto del embarazo de su única hija. Se enteró el mismo día que Rivera y Malú lo compartieron en Instagram. Y parece ser que, aunque Pepe nunca ha reconocido ese distanciamiento, la llamada de su «niña» ha propiciado la reconciliación y el acercamiento entre ambas partes. De Lucía no ha dudado al confesar que se siente inmensamente feliz desde que supo que volverá a ser abuelo.

La sorpresa de Beatriz Tajuelo

En cuanto a la anterior pareja de Albert, la hoy «influencer» Beatriz Tajuelo, lo único que ha dicho al conocer la noticia es que «siempre es bonito que vengan niños al mundo, ¿no?». María, una amiga suya, no obstante, descubre que a Beatriz «le ha extrañado muchísimo que Albert haya decidido tan rápido tener un hijo con Malú. Cuando salía con ella ni se lo plantearon». Una impresión que comparten muchos amigos. Pero las intenciones a corto plazo de la mediática pareja van más allá. Ya se empieza a especular con una posible boda que tendría lugar durante el primer trimestre de 2020 en un lugar todavía indeterminado. Los que conocen bien a Malú saben que tiene una cierta animadversión al matrimonio: es más de convivir en pareja que de firmar papeles. Albert respeta la filosofía de vida de la mujer a la que tanto ama, aunque a él le gustaría pasar, si no por el altar, por el juzgado para oficializar esta relación. Incluso pidieron a los obreros que se encargaban de la reforma del chalé que la cantante compró en la lujosa urbanización madrileña de La Florida que agilizaran los trabajos porque tenían la intención de mudarse lo antes posible. Es ella la que ha puesto todo el dinero, habida cuenta de que su novio está en paro y en su cuenta corriente, según datos recientes, apenas hay cuatro mil quinientos euros. El mismo día que el político cumplió cuarenta años, el pasado 15 de noviembre, celebraron una fiesta en su casa a la que asistieron familiares y amigos íntimos. La intención era, aparte de la lógica festividad, enseñar oficialmente el chalé a su gente más querida. A pocas manzanas, uno de sus vecinos más populares, el presentador Jorge Javier Vázquez, podía escuchar la música y las risas de los invitados.

La vida profesional, a un lado

Profesionalmente, Malú ha aplazado «sine die» su gira musical, «Oxígeno Tour», porque quiere disfrutar de su embarazo sin grandes sobresaltos. Entre tanto, su compañero de vida valora la posibilidad de trabajar en el sector que mejor conoce su chica: el discográfico, aunque los militantes de Ciudadanos no descartan que regrese a la política en uno o dos años para intentar relanzar el partido. Una jugada parecida a la que llevó a cabo Pedro Sánchez en sus horas más bajas en el PSOE. Su vuelta le catapultó a la secretaría general de su partido y, posteriormente, a la presidencia del Gobierno. Los que llegaron a acusar a Rivera de entregar pocas energías al partido naranja en los últimos meses, un tiempo que sacrificaría en beneficio de su vida sentimental, empiezan a comprender los motivos. Ese hijo que viene en camino y su amor por Malú están, por lo que se ve, por encima de sus ansias políticas. Ha sacrificado su profesión de siempre en aras de su felicidad personal.

La Florida, la urbanización que no quiere paparazzi

La urbanización que han escogido Albert Rivera y Malú para formar su nueva familia no es desconocida para las grandes familias españolas. Muy cercana a Majadahonda y a apenas un cuarto de hora de la capital, La Florida ha sido hogar de Adolfo Suárez, Arias Navarro, Luis de Guindos, Paloma San Basilio, Michel Salgado, Jorge Javier Vázquez y los ex presidentes del Real Madrid Ramón Mendoza y Lorenzo Sanz, entre otros. Este enclave residencial, fundado por una familia originaria del País Vasco, está compuesto por mansiones antiguas que acogen a familias muy tradicionales y religiosas. «Nunca hay grandes sobresaltos, la vida se hace de puertas para adentro y a la gente solo te la encuentras paseando al perro», dice un residente. Esa tranquilidad se ha visto alterada estos días por la continua presencia de periodistas y paparazzi. La vida social se lleva a cabo en la zona de Valdemarín, donde se suceden varios bares en los que incluso se ha visto en alguna ocasión a la Reina Letizia. De hecho, pocos conocen la existencia de su club de tenis. Pese a que no están instaladas vallas a la entrada, como se estila en urbanizaciones más nuevas, la seguridad es total. «El coche está dando vueltas permanentemente y si tienes algún problema acuden al instante», asegura esta misma persona. No es difícil ver las cámaras que están instaladas en todo el complejo. Las parcelas más pequeñas no bajan de los dos mil metros cuadrados y las más grandes pueden superar la hectárea. Muchas de ellas han ido pasando de padres e hijos y, actualmente, algunos de los herederos no se pueden permitir su mantenimiento. Por eso, algunas se encuentran a la venta por un precio bastante inferior a su valor real, como parece que es el caso del chalé que ha adquirido Malú. Sin embargo, esa rebaja en el desembolso se suele compensar con el presupuesto que es necesario destinar a su reforma.