Jorge Javier, crítico con su programa ‘Sálvame’

Es toda una lección de honradez y profesionalidad proclamar que “no está satisfecho” cuando todos, críticos y el muy respetable, lo aplauden, siguen y necesitan

Jorge Javier Vázquez

Podría parecer duro, excesivo o casi innecesario, que no es para tanto. Por eso sorprende la crítica del presentador hacia el programa que lidera y que parece hecho a la medida de sus facultades. Reconocerlo así como lo hizo, admitiendo disgusto por la obra, sin trampa ni cartón, resultó fuerte y escandaloso por suponer un auténtico plato vital de las tardes televisivas. Se ha hecho de visión imprescindible porque informa, divierte, entretiene y hasta inquieta. Jorge Javier Vázquez ha hecho el milagro con casi un malabarismo personal: se distancia pero da la impresión de hablarnos de tú a tú. El resultado queda atractivo y hasta corto pese a su duración, porque crea polémica, interés y morbo.

Motiva diferencias y discusiones entre los contertulios. Todo eso es benéfico, de ahí que el espacio enganche tanto. Lo mismo dan los temas a desarrollar porque abarcan lo actual, lo interesante y lo más informativo. De ahí que pasme semejante autocrítica bastante digna de admiración, sobre todo, porque no se le había pedido semejante análisis. Es toda una lección de honradez y profesionalidad proclamar que “no está satisfecho” cuando todos, críticos y el muy respetable, lo aplauden, siguen y necesitan. Un punto más a su favor esta autocensura para la mayoría fuera de lugar. Para mí merece un “chapeau”.

En otro lugar hay que situar al nuevo culebrón pero tan manido, más bien montaje sentimental, porque volvemos a lo de siempre bien animado por la pantalla pequeña: Alfonso Merlos deja a su última novia, la “gran hermana” Marta López por la periodista de ‘Socialité’ Alexia Rivas, hasta ahora inédita en estos fregados de la Prensa rosa. Un relevante bombazo que quita el sueño, preocupa (¿?), interesa, pero, también, causa risas y hasta carcajadas. El vídeo de la polémica y presunta infidelidad resulta irrisorio, qué mala fortuna, pasar justo en paños menores cuando el contertulio grababa un directo junto a Negre.

El “montaje”, o no, está bien articulado y acabarán creyéndoselo hasta los protagonistas, allá ellos. Veremos cuánto dura la polémica y los entresijos que van saliendo. Y lo más intrigante, si es duradero el idilio Merlos-Rivas.