Isabel II: sí al chocolate, no al ajo

Un chef del Palacio de Buckingham revela las preferencias culinarias de la Reina, a sus 94 años, y la estricta dieta que siguen todos los miembros de la Familia Real

Nada de gambas, ni platos demasiado picantes, ni carnes raras... La Familia Real británica sigue el protocolo incluso en cuanto a gustos culinarios se refiere. Como detalla un artículo publicado en «The Sun», sus miembros no deben comer marisco para evitar el riesgo de intoxicación que impediría cumplir con sus apretadas agendas. Y por las mismas razones, tienen prohibido beber agua del grifo cuando viajan al extranjero. La estricta dieta que sigue Isabel II ha sido también objeto de un artículo publicado en la web «Insider», en el que Darren McGrady, ex chef de cocina del Palacio de Buckingham, revela que la monarca evita la comida «fast-food», pero no rechaza comer de vez en cuando una hamburguesa. Eso sí, con una condición: que se sirva sin el bollo que la acompaña. No es que Isabel II esté en contra de la ingesta de pan, sino que «la educación victoriana de Su Majestad requiere que lo único que pueda tomar y comer con los dedos sea el té de la tarde», puntualiza McGrady. La pizza tampoco tiene cabida en el menú semanal de palacio, ya que este suele ser muy británico o «muy francés», según señala el que fuera cocinero de los Windsor durante once años. Además, asegura que «nunca he servido a la reina platos con ajo, ni demasiadas cebollas». Y, sobre todo, resalta una manía muy especial: no pueden ser productos fuera de temporada. «Puedes darle fresas todos los días durante el verano en el Castillo de Balmoral (Escocia) y ella no dirá nada. Pero intenta ponerlo en el menú en enero y lo eliminará, diciendo que no puede comer fresas genéticamente modificadas», apunta.

¿Qué come a diario?

«Isabel II no sería muy británica sin despertarse con una taza de té Earl Grey recién hecho o un Darjeeling con un punto de leche y sin azúcar. Tampoco faltan las galletas con mermelada de frambuesa y los cereales. Sus favoritos son los Special Kellogg’s, que a veces sustituye por un plato de huevos revueltos, preferiblemente marrones porque cree que tienen mejor sabor que los blancos. Sus frutas favoritas son las fresas del castillo de Balmoral y los melocotones blancos de sus invernaderos en el castillo de Windsor. Si cena sola su plato preferido es pescado a la parrilla con espinacas o calabacines, y siempre que tiene hambre, un sándwich de zanahorias. Aunque -añade- no le gustan las verduras porque considera que son para los caballos. Su carne favorita es el faisán, el urogallo o la perdiz que suele consumir asada los domingos. Y, en cuanto a las bebida, no renuncia a un vaso de Dubonnet (vino dulce) con una rodaja de limón y hielo antes de la cena.Y su debilidad: el pastel de chocolate», desvela el chef McGrady.