Amalia de Holanda: cobrará 23.000 euros al mes sin trabajar

Revuelo en el país al conocer que la joven recibirá esta exagerada suma, aunque los reyes Guillermo y Máxima la ven normal

Si algo tienen asegurado los herederos reales es un puesto de trabajo. Sin embargo, se está abriendo un debate sobre el momento en el que las princesas y príncipes más jóvenes, todavía dedicados solo a sus estudios, deben asumir sus funciones institucionales como futuros ocupantes del trono y, por tanto, si hasta entonces merecen percibir un sueldo del Estado.

Para los reyes Guillermo y Máxima de Holanda no hay duda: su primogénita, la princesa Amalia, tiene derecho a una asignación por no hacer nada. Así, el Gobierno de ese país acaba de hacer públicos los presupuestos para el año que viene y en ellos se contempla que la heredera ingresará 111.000 euros cuando el 7 de diciembre de 2021 alcance la mayoría de edad. Solo por las poco más de tres semanas que restarán hasta finalizar el año. A 4.625 euros diarios.

Asignación de 2022

Con esa cantidad se cubren todas las necesidades de Amalia, incluidos los gastos de personal y representación. Descontadas esas partidas, le quedarán 20.000 euros en su cuenta corriente. Y la ley la exime de pagar impuestos. Será a finales del próximo año cuando en los siguientes presupuestos del Estado se fije su asignación para 2022. Las estimaciones oficiales apuntan la cifra de 1.650.000 euros, con un salario neto para ella de 280.000 euros (23.000 mensuales).

La monarquía holandesa ha sido tradicionalmente una de las que más dinero público recauda. Este año, se le ha destinado 44,4 millones de euros (en comparación, los 7,9 millones de la Casa Real española son todo un ejercicio de austeridad).

Por tanto, también ha sido habitual que los herederos de la corona cuenten con presupuestos amplios para realizar sus funciones. Siempre y cuando tengan funciones. El rey Guillermo las asumió al cumplir los 18 años. Compatibilizó sus estudios con las labores que su madre, Beatriz de Holanda, le encomendó como representante de la institución. Sin embargo, Amalia de Holanda no tendrá apenas deberes. Así lo han anticipado sus padres, ya que desean que se centre en su formación y que pueda disfrutar de sus años universitarios como cualquier otra joven de su edad. El asumido privilegio de la princesa está generando una importante polémica en la clase política y alimentando a los críticos de la monarquía, que miran a sus vecinos belgas para afear el dispendio con Amalia. En abril del pasado año, meses antes de que la princesa Elisabeth de Bélgica alcanzara la mayoría de edad, la Casa Real emitía un comunicado en el que se anunciaba la renuncia de la hereder a la asignación de los 920.000 euros anuales (2.500 diarios) que le correspondían por ley hasta que no concluya sus estudios. «La princesa es aún bastante joven y necesita mantener una vida privada», aseguró su madre, la reina Matilde, para justificar la decisión de mantenerla alejada de los asuntos públicos y, en consecuencia, sin otra paga que la que le proporcionen sus progenitores. Una real cultura del esfuerzo.