Agustín Pantoja encuentra consuelo en un misterioso amigo

Solo cuatro personas están dentro de Cantora. La finca está blindada

Isabel Pantoja, acompañada por su hermano Agustín

Si Isabel Pantoja está de los nervios por el duro enfrentamiento con su hijo Kiko y las consecuencias que pueda depararle en el futuro más inmediato, la situación de su hermano Agustín es pareja a la suya. Los dardos envenenados que lanza el hijo menor de Paquirri a su madre y su tío les sumen en un estado emocional muy bajo, y escasean los apoyos para quienes se han pasado media vida, a juicio de Kiko, engañándole con turbios asuntos económicos.

Si la tonadillera encuentra consuelo y confidencias en el tito Agustín, el mayor apoyo del hermanísimo es un misterioso amigo del que no se separa en los últimos tiempos y que, según ha desvelado “Salvame”, se encuentra ahora mismo en Cantora. Es su paño de lágrimas y su sombra. Se mantiene en un segundo plano, pero siempre está ahí, a su lado.

En la finca, afirma la misma fuente, tan solo quedan cuatro personas, Isabel, Agustin, su amigo y la abuela Ana. Ni el servicio ni la pequeña corte de la artista permanecen allí. Pantoja no quiere indiscreciones ni filtraciones sobre la situación actual dentro de la propiedad. Que, de por sí, es muy complicada. Y el miedo a las consecuencias les trae por el camino de la amargura.