La VENGANZA de Kiko Rivera contra su madre a través de “Rasputín” Pantoja

El hijo de la tonadillera la pone en la tesitura de tener que declarar contra su hermano, su único apoyo en esta guerra materno filial

Kiko Rivera en el aeropuerto, en Madrid (España), a 23 de abril de 2021.
Kiko Rivera en el aeropuerto, en Madrid (España), a 23 de abril de 2021.José Ramón Hernando Europa Press

Solicitar que su madre acuda como testigo en su futuro juicio contra su tío Agustín, supone una venganza de Kiko Rivera contra Isabel Pantoja, poniéndola en la tesitura de tener que declarar contra su hermano, su único apoyo en esta guerra materno filial. Agustín es “la mano que mece la cuna”, el “Rasputín de Cantora”, quien, habitualmente toma decisiones, y la tonadillera confía plenamente en el ex cantante, hoy reconvertido en hombre de confianza de una Isabel que, últimamente, no gana para disgustos.

La cantante, muy preocupada por la salud de su progenitora, doña Ana, superada por sus problemas con Hacienda y familiares, sin conciertos musicales a la vista, necesitada de efectivo urgentemente, deudora de la pobre quiosquera que le prestó ochenta y seis mil euros, de los que sólo ha devuelto diez mil, agobiada por múltiples gastos y escasos ingresos... se refugia en su finca huyendo de los paparazzis que la esperan en la puerta. Hace tiempo que no ve a sus nietos, desoye las invitaciones para acudir a la primera comunión del mayor, pasa de todo y de todos, demostrando un desinterés inusitado por revitalizar el cisma familiar.

Kiko, en este sentido, parece maquiavélico, enfrentando a sus dos grandes “enemigos”. Nadie piensa que no quiera a su madre, su tío era un ídolo para el, pero la paciencia tiene un límite, y el del hijo del malogrado Paquirri ya está superado.