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La princesa Basmah, la regia mártir de las mujeres saudíes

Ella y y su hija han sido liberadas, tras casi tres años de retención injustificada por las autoridades de su país

La princesa Basmah
La princesa Basmah FOTO: La Razón La Razón

Los derechos humanos por fin se apuntan una discreta victoria en Arabia Saudí, un país en el que la democracia y las libertades individuales brillan por su ausencia. Después de casi tres años retenidas en contra de su voluntad, la princesa Basmah bint Saud bin Abdulaziz Al-Saud, sobrina del actual Rey Salman, y su hija Souhoud Al-Sharif por fin han sido excarceladas. «Fueron liberadas y llegaron a su casa de Jeddah el jueves 6 de enero», ha revelado recientemente Henri Estramant, su asesor legal. Por su parte, el gobierno saudí no se ha pronunciado sobre esta liberación, alargando el silencio que viene manteniendo desde que las dos mujeres desaparecieron.

Se las vio por última vez en marzo de 2019, cuando estaban a punto de abandonar el país para que la princesa se sometiera a un tratamiento médico. Algo más de un año después, Basmah logró anunciar a través de sus redes sociales que ella y su hija habían sido detenidas «sin cargos» y que nadie les explicó las razones por las que estaban recluidas en la prisión de al-Ha’ir, la misma en la que se encuentran otros tantos presos políticos. Aunque exigió su inmediata liberación y pidió atención médica a la corte real, parece que no ha sido hasta ahora cuando sus plegarias han sido escuchadas.

Por fortuna, «la princesa está bien, pero buscará atención sanitaria. Parece agotada, pero está de buen humor y agradecida de reunirse con sus hijos en persona», según ha explicado Estramant.

La princesa Basmah
La princesa Basmah FOTO: Chatham House

El príncipe Mohammed, heredero al trono de Arabia Saudí, ha emprendido una campaña de reformas progresistas en el país, que pasan por levantar a las mujeres la prohibición de conducir y acabar con las reglas de tutela que permiten a los varones controlar todos los aspectos la vida de sus parientes femeninas, pero la princesa Basmah continuó mostrándose en contra del trato despectivo que las mujeres reciben en el reino. Además, se quejó abiertamente de los abusos de poder que castigan a los activistas por los derechos de las mujeres y a todos aquellos que se manifiesten a favor de las libertades individuales. Durante una estancia en Londres, incluso expresó ante los medios su deseo de convertir Arabia Saudí en una monarquía constitucional, siguiendo el ejemplo de Reino Unido o España. Esta postura, claramente contraria al régimen establecido, podría haber motivado la detención injustificada de la princesa, según declaró parte de su familia en una carta escrita a la ONU en 2020.

Enfermedad desconocida

Aunque nunca se ha dado a conocer qué afección o dolencia padece Basmah, la asociación ALQST for Human Rights que defiende los Derechos Humanos señaló tras la liberación de la princesa que durante su injusta detención «se le negó la atención médica que necesitaba para una enfermedad potencialmente mortal», disparando así las alarmas sobre la gravedad de su trastorno. Ella misma señaló que su estado de salud se había vuelto «crítico» durante su retención, y ahora las consecuencias podrían ser irreparables.