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Sergio Ramos, desafortunado en el juego, afortunado en los negocios: así es su nuevo gimnasio

Mientras su carrera vive horas bajas, suma negocios fuera del fútbol como el gimnasio que ha abierto en Madrid

Todo lo que debes saber del nuevo gimnasio de Sergio Ramos
Todo lo que debes saber del nuevo gimnasio de Sergio Ramos FOTO: Instagram La Razon

El pasado martes se inauguraba en Madrid, SR by John Reed, la línea de gimnasios personalizada del futbolista Sergio Ramos. Veía la luz con la apertura del primer local de la marca, un negocio que viene a engrosar el amplio abanico de inversiones del futbolista. Se trata de uno de los proyectos más personales y que más ilusión le hacían al deportista. Un «club de entrenamiento» inspirado, de principio a fin, en el espíritu deportivo y competitivo del defensa de Camas. El espacio nace en una localización novedosa: los bajos del intercambiador de Moncloa, de Madrid. Una zona de paso con la que la firma John Reed y el deportista pretenden aprovechar la buena comunicación para captar clientela.

El exclusivo local, de casi 2.000 metros cuadrados, es el primero pero no será el último. La idea de la firma es ampliar el número de centros con Sergio Ramos como reclamo. «Sergio es un deportista excepcional, un auténtico profesional centrado en la consecución de sus objetivos, y representa como nadie el éxito a través de la disciplina», asegura su socio Rainer Schaller, fundador y director general del Grupo RSG, la matriz empresarial detrás del proyecto. Según Schaller, el club de entrenamiento nace para «combinar el mundo del entrenamiento personal de Ramos, con los conocimientos técnicos de estos últimos 20 años en la industria del fitness». Se trata de una inversión más dentro del conglomerado de negocios del futbolista fuera de los terrenos de juego.

Bajo rendimiento en el PSG

Unos negocios que vienen a compensar, de alguna manera, la mala racha que el defensa vive en su carrera como futbolista. Tras fichar por el Paris Saint Germain el pasado verano, el deportista ha sido centro de las críticas por su bajo rendimiento, en buena parte lastrado por las constantes lesiones. De 21 partidos posibles, Ramos ha jugado solo tres en la Ligue1 francesa y dos en la Coupe de France, en uno de los cuales fue expulsado. Pobres registros para un futbolista que llegaba con la vitola de estrella. Aunque, el central, que en marzo cumplirá 36 años, sigue confiando en recuperar su mejor nivel, sigue atento a cualquier oportunidad de negocio que se le presenta. Desde sus comienzos, nunca ha tenido miedo a invertir su patrimonio, con mayor o menor fortuna. Desde su matriz, Sermos 32 SL (empresa que creó en 2004 para administrar sus derechos de imagen), ha ido ramificando su patrimonio, que se estima en 100 millones de euros.

Su primer negocio fue el inmobiliario. En 2000 invirtió junto su padre, José María Ramos, en la compra de más de medio millón de metros cuadrados, para el desarrollo inmobiliario de un futuro barrio entero de Madrid: Los Berrocales. Una aventura emprendida junto a la cadena Eroski, que tenía el otro 49 por ciento del negocio, casi le supone un embargo de más de 40 millones de euros. Ramos también ha invertido en aparcamientos. En 2013 compraba en Marbella un solar abandonado para convertirlo en un parking de seiscientas plazas. Lo que apuntaba a ser un negocio deficitario, se convirtió en un pelotazo en toda regla al vender, por 10 millones de euros, el parking y un centro deportivo en superficie cedido a la ciudad de Marbella. Pero sin duda si hay un negocio rentable y del que más orgulloso se siente Ramos, es la Yeguada SR4, donde participa junto a su socio y amigo, Sergio Álvarez Moya . Pícara, Álamo y, sobre todo, Yucatán de Ramos, su caballo estrella, un pura raza campeón del mundo en el SICAB de 2018, han hecho de su cuadra un negocio más que rentable. La cópula de los dos sementales no bajan de los 3.000 euros. No es de extrañar que la empresa declarara unos activos de más de 80 millones de euros en 2020, con una facturación anual por encima de los 4.4 millones. Uno de los últimos negocios de Ramos es ser coleccionista de arte moderno. Junto a Pilar Rubio es habitual de la feria ARCO de Madrid y acostumbra a visitar galerías de arte cuando viaja al extranjero para adquirir nuevas piezas. Una de sus inversiones más relevantes fue un cuadro del artista Phill Frost, que adquirió por 40.000 euros y con la que reconocía sentirse «muy identificado».