Nueva polémica

Nuevo audio de Bárbara Rey sobre el Rey Juan Carlos: “Le he tenido en mi cama muchos años, ¡como para tenerle miedo!”

Se filtran nuevas conversaciones polémicas de la actriz de los años 90, mientras gestionaba los chantajes y se veía como una heroína

Bárbara Rey y Juan Carlos I
Bárbara Rey y Juan Carlos IGtres

El escándalo, aunque para muchos parezca cosa del pasado, no deja de estar de plena actualidad. Décadas después, Bárbara Rey y su relación secreta con el Rey Juan Carlos a espaldas de la Reina Sofía sigue copando titulares. Y muchos. Los últimos vienen a raíz de la filtración de nuevos audios en los que la vedette habla con Santiago Arriazu, quien ejerciese el importante papel de mediar entre ella y el CNI para conseguir esos chantajes que, en palabras de Ángel Cristo, fueron dos con éxito y uno infructuoso. La conversación se mantuvo en la década de los 90 y ha visto la luz este lunes 23 de diciembre, día en el que la actriz se siente en un plató de Telecinco ha contarlo todo. En ella se le escucha a ella asegurar “no tenerle miedo” al ahora Rey Emérito, de ahí que estaba dispuesta a todo para conseguir lo que después se ha traducido en 600 millones de las antiguas pesetas.

Bárbara Rey y el Rey Juan Carlos I
Bárbara Rey y el Rey Juan Carlos IMediaset / Gtres

Pero lo escandaloso quizá no sea el hecho de que la actriz diga no tenerle miedo al padre del Rey Felipe VI, sino más bien el motivo por el cual ha perdido ese respeto a su figura: “Le tendrán miedo en la calle, los de a pie. Yo lo he tenido en mi cama muchos años. Y en mi mesa. Y en mi sofá. Y en mi vida, ¡como para tenerle respeto y, mucho menos, miedo! No se lo tengo”, se le escucha decir a Bárbara Rey en este nuevo audio filtrado por ‘Ok Diario’ que ya está generando un gran revuelo. Desde el citado medio contextualizan la conversación en la década de los 90, cuando la vedette ya ha recibido una primera partida de millones de dinero público para mantener sus labios sellados, pero ya se había gastado todo. Se estima que la primera entrega fueron 35 millones de pesetas y se esfumaron en las manos de la protagonista. Reclamaba ahora más dinero y, de paso, un buen contrato de trabajo.

“Se pone en contacto conmigo Santi Arriazu. Se presta a ayudarme y dice que me va a conseguir trabajo”, se escucha que dice Bárbara Rey en su conversación telefónica. Tenía el teléfono pinchado y de estas llamadas han salido muchos escándalos, como cuando hablaba con el propio Rey Juan Carlos de su intimidad conyugal con la Reina Sofía y la relación con sus tres hijos. Ahora se trata de otro tema igual de delicado, cómo se le entregaría una segunda partida de dinero para cumplir con la promesa que le había hecho el Emérito para que no rompiese su silencio y, con ello, también la estabilidad de su familia y la Corona: “Habían llegado a un acuerdo y le van a dar lo que resta de los 100 millones que había prometido Su Majestad y que me van a hacer un contrato de trabajo”.

Bárbara Rey
Bárbara ReyMediaset

Eso sí, Bárbara Rey no creía entonces y sigue sin creer que lo que hizo con el Rey Juan Carlos sea chantaje. Lo define de muchas formas, le da varias vueltas de campana al concepto de chantaje, pero no lo acepta como definición de lo que hizo. “Él firma un contrato en el que yo voy a cobrar 4 millones de pesetas. Yo no considero que eso sea ningún chantaje”, asegura ella, que prefiere obviar el detalle de que si ese contrato no se firmaba ella destruiría la imagen pública del Rey Emérito, el corazón de su esposa y metería al Gobierno en serios apuros por el uso que le daba al dinero público.

Es por eso que Bárbara Rey se considera incluso una heroína por su hazaña: “Cuando llegue el momento se darán cuenta del bien que yo he hecho por este pueblo de quitar de en medio a un tío que les ha estado engañando toda la vida, a un pueblo que le mantiene y le venera”, decía en uno de sus audios filtrados. Estaba dispuesta a desenmascarar a las altas esferas del país, pero también especialmente mostrar “quien era el Rey de España y cómo se ha comportado con los españoles”. Quería dar la oportunidad al pueblo de que “se dé cuenta y que compare y que vean, de verdad, en manos de quiénes están. Ya lo sabrán el día de mañana y en manos de quién han estado. Y entonces, quizá, en aquel momento, que yo no estaré en este mundo para verlo, pero creo que desde el otro mundo se puede ver, yo tendré la satisfacción y si no mis nietos o mis tataranietos, o mis bisnietos, o quienes sean. Verán quién era su abuela y verán quién era este señor. Verán quién era el Rey de España y cómo se ha comportado con los españoles”.