Hundida

El último desplante de Ortega Cano a Ana María Aldón en el día de su cumpleaños

El diestro no ha tenido consideración con la madre de su hijo a pesar de estar de celebración

Ana María Aldón cumplió ayer 45 años y la diseñadora pasó uno de sus cumpleaños más agridulces. La andaluza se encuentra ahora mismo en pleno trámite de divorcio con Ortega Cano y ha atravesado estos últimos meses un duro bache emocional. La colaboradora de ‘Fiesta’ celebró ayer su aniversario en su puesto de trabajo y le tocó enfrentarse de nuevo a las preguntas sobre su vida sentimental.

Lo que no se esperaba Ana María Aldón es que sus compañeros le tenían preparada una sorpresa por el día de su cumpleaños, aunque más que regalo fue un caramelo envenado. El programa se puso en contacto con Ortega Cano y le pidieron si podía felicitar públicamente a través del espacio a la que aún es su mujer y el torero se negó. ”No lo veo bien porque nos vamos a separar y ahora mismo no encaja” dijo a ‘Fiesta’, declinando la invitación de felicitar a la madre de su hijo. Tras ver esto, la andaluza no pudo evitar ponerse a llorar. Y es que, lo que parecía que iba a ser un bonito momento, se convirtió en una situación muy triste para la diseñadora de moda.

Ana María Aldón y Ortega Cano en una imagen reciente
Ana María Aldón y Ortega Cano en una imagen recienteGtres

Aún así, Ana María Aldón explicó a todos sus compañeros que esa misma mañana Ortega Cano y su hijo pequeño le habían sorprendido con una tarta y que sí le había felicitado. La diseñadora de moda tiene sentimientos encontrados ya que es el último cumpleaños que va a celebrar con el diestro y su hijo como una “familia” y terminó reflexionando que el torero “lo tiene muy asumido, es como algo que se muere”.

Tras este triste momento, sus compañeros la sorprendieron con su familia, que sí quisieron entrar en directo para felicitar a la diseñadora, que volvió a emocionarse al verlos en la pantalla. Estoy muy orgullosa de la familia que tengo. La vida me dio un vuelco y me tuve que meter en un mundo que no me correspondía. Son tan respetuosos… No he visto a mis hermano discutir y menos decir si le parece bien o mal qué hacen con su vida. Son lo más grande y todos son prioridades en mi vida, pero ellos saben cual es su sitio. Los adoro y doy la vida por ellos”, confesó tras la sorpresa.