Todo lo que debes saber antes de cambiar los neumáticos del coche: ¿cuáles son los mejores, cuánto duran, qué tamaño necesito?

Las ‘gomas’ no solo soportan el peso del vehículo, también transmiten la fuerza de tracción, frenado y facilitan los cambios de dirección

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Imagen de neumáticos. ADINE

Los neumáticos son un elemento básico de los automóviles, y asegurarse de su buen estado es imprescindible para circular con seguridad en la carretera. Su función parece sencilla: soportar el peso del vehículo y transmitir la fuerza de tracción del automóvil para facilitar el movimiento. No obstante, hay otros factores que dependen de las “gomas”, ya que también son importantes para absorber los impactos del terreno, adherirse a la superficie, transmitir la fuerza de frenado o facilitar los cambios de dirección del coche.

Para el correcto funcionamiento de los neumáticos, la Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de los errores más comunes sobre este elemento de caucho. El primero de ellos es la presión, que es de vital importancia, ya que si no es la correcta el desgaste será desigual en la superficie de la rueda. Si es excesiva, sufre el centro de la banda, mientras que si es demasiado baja, los laterales se desgastarán más. También juegan un papel importante las llantas, si no son del tamaño adecuado, la banda de rodadura se desgastará más por la parte central y disminuirá la tracción.

La alineación de los ejes es otro de los graves errores que acortan la vida del neumático y suponen un peligro para la seguridad vial. Este problema se evidencia cuando el desgaste es mayor en solo un lateral de la superficie del neumático. Una incorrecta alineación reduce hasta un 20% la vida útil de neumático y eleva el consumo un 16%, según la DGT.

Una consecuencia del mal estado de la suspensión o del bloqueo de los frenos es un desgaste irregular de los neumáticos conocido como dientes de sierra. Este tipo de erosión deja algunas partes del dibujo planas, en función de dónde se hayan bloqueado los frenos. Además, una mala elección de neumáticos también puede generar problemas a medio plazo.

Para evitar todos estos problemas que acortan la vida del neumático, la DGT recomienda revisar el estado de las ruedas al menos una vez al mes y siempre antes de realizar un viaje largo. Entre las comprobaciones que hay que realizar se encuentran la del nivel de presión en función de la carga del vehículo.

¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar los neumáticos?

Una de las dudas más frecuentes es si los neumáticos viejos todavía aguantan una batalla más. Hay varias formas de comprobar si es el momento de cambiar las ruedas. La primera es por kilómetros recorridos, ya que su vida media se encuentra entre 40.000 y 50.000 kilómetros. Este dato varía en función de la marca, ya que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha detectado diferencias de hasta 30.000 kilómetros en la duración de neumáticos de la misma categoría, según su último estudio. La OCU dice en el informe que la vida útil para los 205/55 R16 V, utilizados en coches compactos, es de entre 25.000 y 55.000 kilómetros. En cambio, los equipados en coches tipo berlina (225/50 R17 Y) duran entre 30.000 y 43.000 kilómetros.

Todo esto son estimaciones. La vida de tu neumático dependerá del compuesto que utilice el fabricante, si son más duros y resisten más tiempo o si la goma es más blanda, con mayor agarre, pero menos duradera. También influye el mantenimiento del vehículo y su correcto funcionamiento para minimizar el desgaste.

Si no llevas la cuenta de los kilómetros, no te preocupes, hay otra forma para saber cuándo hay que cambiar los neumáticos. No está permitido circular cuando el dibujo de la banda de rodadura tenga una profundidad inferior a 1,6 milímetros. Esto se puede medir con los testigos de goma que llevan los neumáticos y que indican la profundidad mínima, o bien utilizando el truco del euro. Este método consiste en colocar una moneda de un euro en los surcos de la banda de rodadura, si el aro dorado queda cubierto por la goma, todavía se puede circular, si no, es el momento de cambiar de neumáticos.

Si no se utiliza mucho el coche, puede dar la sensación de que los neumáticos están en perfectas condiciones. El dibujo está bien y no tienen desgaste irregular, pero pueden ser peligrosos si son demasiado viejos, por lo que es importante cambiarlos si tienen más de 10 años. La fecha de fabricación viene indicada en el lateral de la rueda, con un código que indica la semana y el año.

¿Qué neumático elegir?

Antes de seleccionar el tamaño correcto para nuestro coche hay que elegir el tipo de neumático que mejor se adapta a nuestras necesidades. Las condiciones climatológicas serán las que marquen el compuesto de las ruedas, ya que el tiempo afecta directamente al estado de la carretera. Para vías secas, lo mejor son los neumáticos de verano, que proporciona un excelente agarre en superficies secas y mojadas cuando la temperatura es superior a los 7 ºC. Los neumáticos de invierno trabajan mejor a bajas temperaturas y aportan un agarre extra en carreteras con nieve y hielo. La opción intermedia son los ‘All-season’, un compuesto que combina el manejo de los de invierno y el agarre en superficies menos favorables.

También afecta el tipo de cubierta del neumático. Los hay con estructura diagonal, en el que cada capa se monta sobre la anterior en ese ángulo, o radial, con varias capas de cables perpendiculares al sentido de la marcha. Las cubiertas radiales son las más habituales porque reducen el consumo de carburante, se calientan menos, tienen mayor adherencia y son más flexibles.

Tamaño: ¿qué significan los números de flanco del neumático?

En el flanco del neumático aparece un código que aporta mucha información. Es importante apuntar esa lista de números y letras para comprar el mejor ‘calzado’ para nuestro vehículo. Pero, ¿qué significa ese código?

Por ejemplo, para un neumático con el código 225/40 R16 92 S, cada uno de los números significa una cosa. 225 es la anchura (distancia entre flancos) en milímetros; 40 es la relación del perfil (el alto del neumático mide el 40% de la anchura, es decir, 90 milímetros); la R indica la estructura del neumático, que en este caso sería radial; 16 es el diámetro interior de la llanta en pulgadas; 92 es el índice de carga por neumático; y la S es indica velocidad máxima. Este código está estandarizado por el sistema ISO Métrico. Uno de los aspectos clave a la hora de elegir rueda es la ratio de altura y anchura. Cuanto menor sea (en el ejemplo es el número 40), es más sencillo girar, pero la conducción es menos suave.

Un buen neumático ahorra mucho dinero

Uno de los puntos más interesantes de saber elegir el mejor neumático para tu vehículo es el ahorro de dinero. No por optar por un producto ‘low cost’, sino porque con unas ruedas idóneas el coche funcionará mejor. La reducción de consumo del mejor neumático de 205 milímetros para la OCU es de un 5,9%, lo que supone un ahorro de 200 euros al año. En la medida de 225 mm, la diferencia sube hasta el 4,8%. Teniendo en cuenta el gasto de combustible, el precio del neumático y su duración, el ahorro sería de 450 euros cada 50.000 kilómetros en la categoría 205/55 y de más de 300 euros con los neumáticos 225/50, según el estudio de la OCU.