Alimento y mito por José Antonio VERA

Alimento y mito, por José Antonio VERA
Alimento y mito, por José Antonio VERA

La soja se ha puesto de moda en los últimos años como proteína vegetal carente de colesterol y por las virtudes de sus isoflavonas en problemas femeninos. Siendo cierto lo anterior, hay otros valores que se le atribuyen pero que no están demostrados, como combatir la osteoporosis, el cáncer, la enfermedad de Crohn o la presión alta.

En sentido inverso, han aparecido estudios no tan positivos que se podrían resumir en los siguientes puntos:wAl bloquear la actividad de la tripsina, la soja aumenta los requerimientos de vitamina B-12 y crea deficiencia de esa vitamina.

wLas isoflavonas tienen fama de ser beneficiosas, pero no se dice que son agentes anti-tiroides. Las personas que consumen mucha soja pueden sufrir desequilibrios de la tiroides. Los estudios con animales vinculan a las isoflavonas con problemas de bocio y bajos niveles de energía.

 - Los anti-nutrientes de soja, explica Beatrice Trum, incluida la harina, pueden inhibir el crecimiento en animales. En seres humanos, causan problemas intestinales, reducen la digestión de las proteínas, y llevan a deficiencias crónicas en la asimilación de aminoácidos.

 -La soja contiene un alto porcentaje de ácidos grasos, que se vuelven rancios rápidamente cuando el poroto es convertido en harina de soja. Los alimentos rancios son tóxicos. Procesado su aceite a altas temperaturas, deja de ser «no saturado» y eleva el colesterol por la creación de ácidos grasos trans malsanos.

- La proteína de soja texturizada es un producto de relleno en hamburguesas, pollo nuggets, etc., y no es cierto que sea una proteína perfecta: carece de aminoacidos como el triptófano, la metionina y la cistina. En ningún caso puede reemplazar al huevo o el queso de la dieta. Además, según Marc Ams, es dos veces más rica en purinas que la carne de cerdo.

- Con relación al calcio, la soja puede causar un balance de calcio negativo en humanos y animales. Los aislados de proteína de soja tienen niveles altos de fitatos que bloquean la absorción de minerales. La «leche» de soja se usa como reemplazo de la de vaca, y se la promociona para la población en general, pero no es equivalente a la leche humana (ni a la de vacas, cabras u ovejas).

- Un estudio sobre niños alimentados a base de soja mostró concentraciones de compuestos estrogénicos 22.000 veces mayores que los de la leche materna. El hallazgo llevó a que se especulara en el New Zealand Medical Journal que tal exceso de estrógeno en los niños podría causar un desarrollo prematuro en niñas muy jóvenes.

- La soja es una de las principales causas de alergia en la dieta norteamericana. Personas de todas las edades han desarrollado alergias a la soja.

La soja, por tanto, está bien en su debida proporción, pero no es una panacea ni un medicamento.

Por lo demás, este alimento está hoy amenazado por la denominada «micoproteína» (proteínas de célula única, derivadas de bacterias u hongos), que será muy pronto aprobada como alimento humano y animal. Una competencia directa para la soja que revolucionará el mundo de la alimentación.