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OCDE: repetir curso es contraproducente y muy caro

Un alto porcentaje de repetidores acarrea a un país malos resultados académicos y además sale muy caro para el sistema educativo, según las conclusiones de un estudio publicado hoy con las cifras de PISA, que sitúan a países como Bélgica, España, Holanda, Portugal o Francia en cola de la lista de la OCDE.

  • Foto: Gtres
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París.

Tiempo de lectura 5 min.

13 de julio de 2011. 17:52h

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París. 13/7/2011

Los países en los que la tasa de repetidores era la más alta, eran también aquellos en los que sus alumnos obtuvieron los peores resultados en las pruebas de PISA de 2009 y un 15 % de esos malos resultados se atribuyen precisamente al fenómeno de la repetición, destacó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Además, allí donde hay más repetidores, se da una mayor asociación entre malos resultados y los grupos socioeconómicos más desfavorecidos.  El porcentaje medio de alumnos que habían repetido en la educación primaria o secundaria en la OCDE era en 2009 del 13 % de media, pero superaba el 25 % en Holanda (26,7 %), Bélgica (34,9 %), Portugal (35 %), España (35,3 %), Luxemburgo (36,5 %) y Francia (36,9 %).

También superaron ese umbral del 25 % otros países asociados al informe PISA: Perú (28,1 %), Trinidad y Tobago (28,8 %), Panamá (31,8 %), Argentina (33,8 %), Colombia (33,9 %), Uruguay (38 %), Brasil (40,1 %), Túnez (43,2 %) y Macao (43,7 %).

En el extremo opuesto, la repetición no existía en Japón, Corea del Sur o Noruega, y los repetidores eran menos del 3 % en Islandia (0,9 %), Eslovenia (1,5 %), Taiwán (1,6 %), Azerbaiyán (1,7 %), Kazajistán (1,7 %), Montenegro (1,8 %), Serbia (2 %), Reino Unido (2,2 %), Croacia (2,8 %) y Finlandia (2,8 %).

Pero además de la ineficacia académica, repetir tiene un alto costo por la necesidad de financiar un año suplementario de la formación de un alumno, pero también el retraso en su salida al mercado de trabajo.

Los autores del estudio, que han cifrado esos costos, calculan que llegan a suponer máximos del 13  % de los gastos de educación en Bélgica, del 11 % en Holanda, del 10 % en España o del 8 % en Alemania, frente a menos del 2 % en una docena de países.

En términos monetarios, supone más de 13.000 dólares por alumno en Bélgica, más de 12.000 en España o 10.000 en Holanda comparados con los menos de 2.000 en República Checa, Polonia, Estonia, Eslovaquia, Dinamarca, Finlandia, Reino Unido, Eslovenia, Islandia y, por supuesto, Noruega, Corea y Japón.

El estudio también pone en evidencia que los países en los que se transfieren alumnos a otros centros por sus flojos resultados escolares, problemas de disciplina o necesidades pedagógicas específicas tienen resultados académicos globales desfavorables.

En concreto, más de un tercio de las diferencias en las notas de PISA de unos países a otros tiene que ver con esas transferencias, que "tienden a favorecer una segregación socio-económica" y a concentrar a los estudiantes de orígenes desfavorecidos en los centros con medias más bajas.

Austria, Bélgica, Grecia y Luxemburgo son los países de la OCDE en los que más del 40 % de los alumnos son asignados a ese tipo de centros, y lo mismo ocurre en Colombia, Indonesia, Jordania, Macao, Qatar y Rumanía.

En el extremo opuesto esta práctica se limita a menos del 3 % de los estudiantes en Australia, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Nueva Zelanda, Portugal y Reino Unido.

De acuerdo con la conclusión de la OCDE, los profesores de sistemas educativos en los que se recurre abundantemente a la repetición o a la transferencia a centros especiales de los alumnos con dificultades tienen menos incitaciones para ayudarles.

Los países en los que la tasa de repetidores era la más alta, eran también aquellos en los que sus alumnos obtuvieron los peores resultados en las pruebas de PISA de 2009 y un 15 % de esos malos resultados se atribuyen precisamente al fenómeno de la repetición, destacó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Además, allí donde hay más repetidores, se da una mayor asociación entre malos resultados y los grupos socioeconómicos más desfavorecidos.

El porcentaje medio de alumnos que habían repetido en la educación primaria o secundaria en la OCDE era en 2009 del 13 % de media, pero superaba el 25 % en Holanda (26,7 %), Bélgica (34,9 %), Portugal (35 %), España (35,3 %), Luxemburgo (36,5 %) y Francia (36,9 %).

También superaron ese umbral del 25 % otros países asociados al informe PISA: Perú (28,1 %), Trinidad y Tobago (28,8 %), Panamá (31,8 %), Argentina (33,8 %), Colombia (33,9 %), Uruguay (38 %), Brasil (40,1 %), Túnez (43,2 %) y Macao (43,7 %).

En el extremo opuesto, la repetición no existía en Japón, Corea del Sur o Noruega, y los repetidores eran menos del 3 % en Islandia (0,9 %), Eslovenia (1,5 %), Taiwán (1,6 %), Azerbaiyán (1,7 %), Kazajistán (1,7 %), Montenegro (1,8 %), Serbia (2 %), Reino Unido (2,2 %), Croacia (2,8 %) y Finlandia (2,8 %).

Pero además de la ineficacia académica, repetir tiene un alto costo por la necesidad de financiar un año suplementario de la formación de un alumno, pero también el retraso en su salida al mercado de trabajo.

Los autores del estudio, que han cifrado esos costos, calculan que llegan a suponer máximos del 13  % de los gastos de educación en Bélgica, del 11 % en Holanda, del 10 % en España o del 8 % en Alemania, frente a menos del 2 % en una docena de países.

En términos monetarios, supone más de 13.000 dólares por alumno en Bélgica, más de 12.000 en España o 10.000 en Holanda comparados con los menos de 2.000 en República Checa, Polonia, Estonia, Eslovaquia, Dinamarca, Finlandia, Reino Unido, Eslovenia, Islandia y, por supuesto, Noruega, Corea y Japón.

El estudio también pone en evidencia que los países en los que se transfieren alumnos a otros centros por sus flojos resultados escolares, problemas de disciplina o necesidades pedagógicas específicas tienen resultados académicos globales desfavorables.

En concreto, más de un tercio de las diferencias en las notas de PISA de unos países a otros tiene que ver con esas transferencias, que "tienden a favorecer una segregación socio-económica" y a concentrar a los estudiantes de orígenes desfavorecidos en los centros con medias más bajas.

Austria, Bélgica, Grecia y Luxemburgo son los países de la OCDE en los que más del 40 % de los alumnos son asignados a ese tipo de centros, y lo mismo ocurre en Colombia, Indonesia, Jordania, Macao, Qatar y Rumanía.

En el extremo opuesto esta práctica se limita a menos del 3 % de los estudiantes en Australia, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Nueva Zelanda, Portugal y Reino Unido.

De acuerdo con la conclusión de la OCDE, los profesores de sistemas educativos en los que se recurre abundantemente a la repetición o a la transferencia a centros especiales de los alumnos con dificultades tienen menos incitaciones para ayudarles.

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