Una defensa cree que la Junta creó el «caldo de cultivo» para la corrupción

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SEVILLA- La defensa del empresario Cristóbal Peñarroya, acusado en el «caso Malaya», aseguró ayer que fue la Junta de Andalucía la que «creó el caldo de cultivo ideal para todo tipo de arbitrariedad o corruptela» en el ámbito del urbanismo, al dejar a la localidad «sin norma urbanística».
En una nueva sesión del juicio contra la presunta trama de corrupción en la localidad malagueña de Marbella, han expuesto sus informes finales las defensas de cinco de los acusados, como son, además de Peñarroya, los también empresarios José Ávila Rojas, Manuel Lores, Rafael Gómez «Sandokán» y José Andrés León Rull, vinculado en su momento a la promotora Aifos. Todos han pedido una sentencia absolutoria para sus patrocinados.
Así, el letrado de Peñarroya aseguró que la actuación de la Administración andaluza «produjo un efecto terriblemente nocivo, que es que dejó a Marbella sin norma urbanística», ya que el PGOU de 1986 no estaba publicado y «no era aplicable».