Bildu

Los concejales no abertzales de Leiza: «Nos sentimos desprotegidos»

Se muestran «indignados» y «humillados» tras el alegato proetarra del comienzo de las fiestas. Avisan de que esta «parafernalia» acabará muy mal

Momento en que los cinco encapuchados entran en la plaza de Leiza con pancartas y carteles a favor de los presos de la banda terrorista ETA
Momento en que los cinco encapuchados entran en la plaza de Leiza con pancartas y carteles a favor de los presos de la banda terrorista ETAlarazon

MADRID- La estampa alegre, lúdica y jovial que se vive en muchas localidades españolas por las fiestas populares de estos días de agosto está olvidada en los ayuntamientos gobernados por la izquierda abertzale. Los alcaldes de Bildu han convertido las fiestas populares en su pretexto para lanzar mensajes «políticos» y arengas a favor de los presos de ETA en lugar de las típicas mesas redondas de amigos.

El ambiente que se respiró en la plaza de Leiza el pasado miércoles con el comienzo de las fiestas del municipio era de todo menos festivo. Bildu tiene mayoría absoluta en esta localidad cercana a los 3.000 habitantes, pero a la hora del chupinazo apenas se escucharon tres aplausos. Los proetarras aprovecharon la ocasión para lanzar y colgar del balcón consistorial sus recurrentes consignas delante del pueblo. Ningún miembro de la oposición pudo estar presente en el momento del chupinazo de Leiza, pero LA RAZÓN ha hablado con los dos únicos concejales no abertzales.

José Miguel Goicoechea, edil de UPN (Unión del Pueblo Navarro), cuenta que no se esperaba lo sucedido en el Consistorio pero que tampoco le sorprendió por quién está detrás de todo ello. «Me da pena que cosas ya olvidadas hayan vuelto a los días más grandes de la localidad», se lamenta. Este edil todavía no ha hablado con sus electores pero se imagina lo que le dirán, y es que los abertzales siempre aprovechan todos los actos culturales para meter «su cuña», asegura. Él espera que se aplique la ley y que lo sucedido en el balcón consistorial tenga responsabilidades. Posiblemente, reflexiona, lo hayan hecho para ver «cómo actúan las autoridades judiciales y para desafiar» la Ley. El otro valiente concejal que tiene que lidiar con la mayoría municipal de Bildu es Silvestre Zubitur, de Derecha Navarra y Española, que tampoco pudo presenciar el comienzo de las fiestas leizarras pero que nada más escuchar lo que sucedió en su Consistorio dice que sintió «indignación e impotencia». Para él, las fiestas son un «premio» tras haber trabajado durante todo el año, la gente quiere sosiego y tranquilidad y no sentirse «humillados y desprotegidos en espacios públicos y con dinero de todos».

Cuando el edil de Derecha Navarra Española escucha que cinco encapuchados tomaron la plaza del pueblo antes de que la mecha prendiera y portando una pancarta con el lema «No estamos todos», dice que la gente no quiere estas «burradas», apenas «hubo tres personas aplaudiendo». Y es que, en lugar de la imagen de júbilo y alborozo que viene a la cabeza cuando se inauguran las fiestas de un pueblo, los leizarras sintieron miedo. «No se escuchó ni un viva por el patrón de nuestra tierra», subraya.

Todo esto, que Zubitur califica de «parafernalia», «se lleva permitiendo desde hace cincuenta años» y la consecuencia, según el concejal, es que va a acabar muy mal porque «o callamos y nos arrodillamos ante los abertzales o nos intentarán cambiar».

La relación entre Bildu y estos dos partidos de la oposición es cordial, «no de amistad», matizan ambos ediles. Zubitur afirma que «se respeta a todas las ideologías mientras se respete la vida», pero si siguen por esta camino no sabe qué va a pasar. Goicoechea no tiene miedo a nada, asegura, aunque su partido defienda la unión de todos y esté en minoría, él no se va a esconder. «Nos saludamos con el alcalde, hablamos de temas profesionales y nada más».


Radiografía de Leiza
- Mayoría aplastante
Esta localidad situada al norte de Navarra ronda los 3.000 habitantes. En las últimas elecciones municipales, celebradas en mayo, Bildu logró nueve de los once concejales que tiene el municipio.
- En 2001
ETA ensangrentó la toma de posesión del lendakari Juan José Ibarretxe con el asesinato del concejal de UPN en Leiza, José Javier Múgica. Además, en 2002 asesinaron al cabo de la Guardía Civil Juan Carlos Beiro cuando iba a retirar una pancarta.
- Aquelarre proetarra
Bildu convirtió el inicio de las fiestas en un alegato a favor de los presos, con un brindis por ellos, un discurso de apoyo a los reclusos de la banda y la entrada en la plaza de cinco encapuchados.