Cataluña

El fracaso socialista

La Razón
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Con la reedición de «La civilisation socialiste» (Bibliothèque Républicane, ed. Le Bord de l'Eau, 2010), en los ambientes progresistas de Francia vuelve a hablarse del Charles Andler, tan olvidado como Babeuf, mi maestro, y tantos ilustres utópicos. «El socialismo será moral o no será», nos dice; es más, sostiene que «debemos ser libres de espíritu antes que socialistas» y, aún va más lejos: «Socialistas anclados en el pensamiento socialista por encima de ser socialistas afiliados al partido». Viene a cuento, lo dicho, por lo que se habla de las relaciones entre el PSC y el PSOE.Para los socialistas el nexo de unión es, obviamente, el socialismo en sí, un proyecto que se sostiene en una ideología con ética y moral legendarias. Que existiera una ruptura sería un fracaso en vez de un éxito. De ahí que sea indisimulado y perfectamente comprensible el deseo de la derecha por que voten distinto, pues se inscribe en su actual estrategia de miras a corto plazo para desestabilizar los gobiernos de Cataluña y España, algo que codician tanto al PP como nuestros nacionalistas.Por la misma lógica, no interesa a los partidos socialistas alimentar un desastre, que les perjudicaría por dentro y por fuera. Y si no les interesa a los representantes, menos aún a los representados; para su electorado ideológico (que existe, aunque haya quién no lo crea), como para Andler, antes el socialismo que el partido. O sea que: a entenderse; fracasar es lo más fácil.