Máximo rendimiento

Cristiano mantiene el promedio de goles y defiende más. Ramos es el séptimo goleador del equipo

MADRID- Cristiano Ronaldo cumplió ayer 27 años camino de su tercera Bota de Oro, segunda consecutiva, caso de que los goles que siga sumando en Liga a los 24 que atesora en lo que va de campeonato le terminen por proclamar «Pichichi». El delantero portugués está en plenitud goleadora –más de un tanto por partido, 1,14, el mejor promedio de su carrera–, pese a que desde primeros de año ha ampliado su registro de juego, incorporando una faceta mucho más defensiva a la que cualquiera de los técnicos que le han dirigido en el Sporting, el Manchester o en el Madrid le hayan requerido.

Si ya desde que comenzó la temporada se advirtió en Cristiano una actitud en el campo menos individualista, en las últimas semanas su aportación defensiva ha sido más que llamativa. Hasta el punto de colaborar, cuando ha sido necesario, con el centro del campo e incluso como lateral. Al margen de esas excepciones, en su zona de influencia ha doblado el número de balones que roba. Presiona, apoya, roba y pasa en mucha mayor proporción de lo que lo hacía. Y todo ello no le priva de seguir acudiendo a su cita con el gol. No marcó en Getafe, pero tampoco ningún otro delantero del equipo, y es el único partido en el que no lo ha hecho de los últimos cinco jugados.

Sin embargo, pese a que Mourinho está consiguiendo de «CR7» su máximo rendimiento, que fue el héroe del título de Copa del Rey la pasada campaña y que todo hace predecir que podría convertirse en el campeón de Liga en tres países distintos, desde Inglaterra llegan portadas sobre que, como Mourinho, Cristiano ha perdido la ilusión en el Real Madrid y quiere volverse a la Premier. «Cristiano Ronaldo quiere regresar a Inglaterra», titulaba ayer el «Daily Express» en su web. Este medio aventura que lo hará este mismo verano y añade que echa de menos Old Trafford y al que fuera su mentor en el Manchester United, Sir Alex Ferguson. Desde el club se lo toman más como un anhelo inglés que propio de Cristiano o de Mourinho.

Igual de llamativo que el del portugués es el rendimiento de esta temporada de Sergio Ramos. Siempre ha existido la duda de si el sevillano era mejor lateral o central. Ya no la hay. La solidez defensiva que aporta al equipo ubicado en la columna vertebral es mucho mayor que los beneficios que produce como lateral. Tiene mando de juego, al más puro estilo Fernando Hierro, y desde el centro ejerce de mariscal: coloca y reordena la defensa, adelanta y atrasa líneas y saca el balón jugado, con tiempo, incluso, para sumarse al ataque.

Pese a nuevo rol, Ramos sigue deslumbrando por su capacidad goleadora. El sábado marcó su tercer gol en Liga y el cuarto –al Lyon– de la temporada, amén de otro en un amistoso de pretemporada y es el séptimo máximo goleador del Madrid, tras Cristiano, Higuaín, Benzema, Callejón, Kaká y Di María. Lleva uno más que Özil. Además, con 30 tantos, es el defensa en activo más goleador junto a Iraola.


Esperando a Sahin
El madridismo espera al fichaje más ilusionante de la temporada, y Mourinho también, pero necesita tenerlo a tope para darle minutos. Después de tres partidos fuera de la convocatoria, el turco fue al banquillo en Getafe, una buena noticia aunque no jugara. Si recupera el tono físico puede ser importante en el último tramo del curso. Sahin no ha recuperado la confianza tras su larga lesión y lo ideal sería que entrase poco a poco en partidos de menos exigencia. El problema es que al Real Madrid no le esperan muchos choques de este tipo, porque se juega todo en Liga y «Champions». Si recupera su nivel, «Mou» contará con él tanto para acompañar a Xabi como a la hora de dar descanso al centrocampista vasco.