Juegos Olímpicos

Lewis Hamilton

Pauline y Estefanía: dos gotas de agua

La princesa de Mónaco y su ex Daniel Ducruet animan juntos a su hija en los Juegos Olímpicos de la Juventud

Pauline y Estefanía: dos gotas de agua
Pauline y Estefanía: dos gotas de agualarazon

Singapur está a la vuelta de la esquina cuando eres Estefanía de Mónaco y tu hija participa en los Juegos Olímpicos de la Juventud que acoge la ciudad asiática y en los que participan unos 3.600 jóvenes deportistas del mundo entero de entre 14 y 18 años. Hasta allí se ha desplazado la hija de Rainiero para animar a Pauliane Ducruet, que a los 16 años guarda un gran parecido con su madre, además de su afición por el deporte. En concreto, Pauline acudió como representante de su país en la prueba de clavados de tres metros, disciplina en la que entrena desde hace cuatro años, si bien cuando apenas tenía 7 contaba con su propio número de doma de elefantes en el circo al que la llevó la pasión de su madre.

Pronto descubrió que lo suyo era el agua y en 2008 participó en los Campeonatos del Mundo Júnior de saltos en Aachen. No hizo un gran papel; sin embargo, se le adjudicó un romance adolescente con Tom Daley, el «superboy» del trampolín británico. Ayer no logró hacerse con ninguna medalla –quedó en el puesto 12–, pero al menos espera que esta prueba le sirva de trampolín para representar al Principado en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.


«Veo la ilusión en sus ojos»
«Es importante estar aquí y ser paciente porque a esta edad siempre duda de su nivel y de su actuación. No siempre son buenos momentos, pero veo la ilusión en los ojos de mi hija. Por supuesto que quiero que se meta en las finales, pero también deseo que disfrute, tenga la mejor experiencia de su vida y haga nuevos amigos», explicó Estefanía sobre su viaje y subrayó que «estoy aquí para alentar a mi hija Soy simplemente una vieja y buena madre».

Estefanía coincidió en las gradas con su ex esposo y padre de Pauline, Daniel Ducruet, y demostró que mantienen una relación cordial a pesar de las infidelidades de él que causaron la ruptura de su matrimonio. Por allí también se encontraban su hermana pequeña, Camila Gottlieb, y su tío, el Príncipe Alberto, en calidad de presidente del Comité Olímpico de Mónaco.

«Estos deportistas están al comienzo de sus carreras», declaró la princesa de Mónaco, que parecía más nerviosa que su propia hija antes de saltar. «Pero es una oportunidad formidable para participar y mostrar sus cualidades», añadió. Lo cierto es que los Grimaldi-Kelly tienen desde siempre una trayectoria ligada al olimpismo. El bisabuelo de Pauline, John Kelly, ganó tres medallas de oro en remo por EE UU en la década de 1920 y su tío fue miembro del equipo de trineo de Mónaco en cinco Juegos de Invierno. «Supongo que tenemos los Juegos Olímpicos en la sangre», señaló la hija de Grace y Rainiero.