Aportes nutricionales de última generación

Complementos alimenticios creados a partir de una investigación en el laboratorio pueden paliar enfermedades derivadas de patologías como el Síndrome de Down o el alzhéimer

Aportes  nutricionales de última generación
Aportes nutricionales de última generación

Personas con Síndrome de Down, alzhéimer o párkinson, entre otras patologías, pueden experimentar carencias nutricionales que, si no se previenen, derivan en otras enfermedades secundarias. «Ante este panorama, nosotros tratamos de mejorar la calidad de vida de estas personas y sus familias a través de educación y asesoriamiento nutricional. Pero también con productos alimenticios específicos, resultado de una elaborada investigación», explica María Estévez, bióloga y fundadora del proyecto Nutri Up Desarrollo.«Partimos de un estudio que demuestra la carencia nutricional y, a partir de ahí, investigamos qué producto es el más adecuado para equilibrar el organismo y prevenir otras dolencias. Por ejemplo, en el caso del alzhéimer, si no se realiza un buen aporte nutricional, el enfermo puede sufrir insuficiencia respiratoria», explica Estévez. Este aporte no sustituye a ningún medicamento y complementa la prescripción médica. Su composición, según amplía la bióloga, «es completamente natural, pues procede de alimentos cultivados de forma controlada». Su primera línea de investigación, «por implicación personal», según desvela Estévez, fue el Síndrome de Down. «Se llevó a cabo una investigación de productos agroalimentarios para nutrición controlada de niños con este problema. En este sentido, se desarrolló un complejo nutricional en forma de zumo con un aporte adecuado de antioxidantes que equilibrasen el desajuste de estrés oxidativo provocado por la trisomía del par 21, que induce daños neurodegenerativos e incrementa la incidencia de determinadas patologías relacionadas», detalla la directora de Nutri Up Desarrollo. Educación en el aulaLa investigación se completa con el diseño de un programa de educación nutricional dirigido a los familiares. «El objetivo es transferir a la sociedad los conceptos de alimentación saludable necesaria en personas con Síndrome de Down. Realizamos también una tarea de control de las dietas alimenticias en residencias o colegios, con el fin de educar en nutrición y, en definitiva, incrementar la calidad de vida a través de la alimentación», argumenta la bióloga.Otra de sus líneas de investigación es «Nutri-neur» y se aplica en nutrición geriátrica, fundamentalmente en personas con alzhéimer. «El fin es disminuir la manifestación de patologías neurodegenerativas relacionadas con el envejecimiento celular y los síntomas relacionados con la malnutrición», explica Estévez.Actualmente el equipo afronta la investigación de nuevos productos alimenticios adaptados a pacientes que han recibido sesiones de quimioterapia o radioterapia. Es la «Nutri-quimio» y, según apunta la fundadora de Nutri Up, «se trata de paliar el daño provocado por un tratamiento tan agresivo, sobre todo trastornos gastrointestinales». Aunque todos estos productos están en fase de patente, su precursora apunta que se comercializarán en el último trimestre del año. A la lista de suplementos alimenticios añaden otro que paliaría el trastorno del sueño. «Nutri Lag consiste en la selección de productos naturales de origen vegetal que contengan una elevada concentración de melatonina y frenen las carencias nutricionales provocadas por las alteraciones de los ritmos del sueño», concluye.

Equipo multidisciplinarEl equipo investigador de Nutri Up Desarrollo está formado por licenciados en Biología, Química, Biotecnología, Tecnología de los Alimentos, Ingeniería Química, Nutrición y Dietética, Enfermería y Medicina, con amplia experiencia investigadora tanto en centros públicos de investigación como en empresas privadas. Tras poco más de un año de investigación, su primer espaldarazo ha sido el Premio Bancaja Jóvenes Emprendedores, del que dicen sentirse «satisfechos por el hecho de que una entidad como ésta reconozca el trabajo. Es como si te dijeran ¡vamos, que vais por buen camino!», reconoce María Estévez.