Giro en la política migratoria de Italia

El Gobierno italiano abre sus puertos a dos barcos con inmigrantes de ONG españolas

El vídeo distribuido ayer por la Guardia Costera italiana devuelve a las peores escenas de las tragedias en el Mediterráneo. Los socorristas intentan rescatar a decenas de personas que han caído al agua. Se escuchan los gritos desesperados de los migrantes y también de los guardacostas, que les lanzan flotadores para que no se hundan. En medio de un fuerte oleaje van empujando a bordo a los náufragos, entre ellos a una niña de solo un año. Ocurrió el sábado, aunque las autoridades italianas aún están buscando cuerpos del mar, donde se registran olas de cuatro metros de altura. Lograron rescatar a 149 personas con vida y a cinco cadáveres, aunque, según los supervivientes, habría cerca de una veintena de desaparecidos.

En los últimos días han vuelto a salir barcazas desde Libia con dirección a Italia. El jueves la ONG española Open Arms rescató en el Mediterráneo a 73 personas; mientras que el pesquero vasco «Aita Mari», reconvertido en barco de salvamento, hizo lo propio con 78 migrantes. Estuvieron esperando la asignación de un puerto seguro, pero finalmente el domingo por la noche el Ministerio del Interior italiano autorizó su desembarque. Está previsto que hoy llegue el «Open Arms» a Taranto, en la región de Puglia, y que el «Aita Mari» atraque en la ciudad siciliana de Pozzallo. En ambos casos ha habido que extremar las precauciones para acercarse a puerto, aunque la noticia ha sido acogida con satisfacción por las ONG.

A nivel normativo, de momento no ha cambiado nada en Italia con respecto a la época de Matteo Salvini. Pero en contra de su negativa a abrir los puertos, basada en decisiones individuales que el propio ministro se arrogó a través de un decreto ley, el actual Ejecutivo formado por el Movimiento 5 Estrellas y el socialdemócrata Partido Democrático sí que está permitiendo los desembarcos. En septiembre, Italia firmó con Alemania y Francia un principio de acuerdo para que estos países se comprometieran a quedarse con una parte de los migrantes que llegaran a los puertos italianos o malteses.

Se trasladó a la UE, pero de momento no ha sido ratificado, ya que se basa en el compromiso voluntario de los países que se dispongan a acoger. España, que recibe más migrantes que Italia, se negó a asumir más, aunque en las últimas horas Pedro Sánchez se habría implicado para resolver la cuestión del «Aita Mari». A falta de confirmación oficial, se espera que los migrantes rescatados por las ONG españolas sean repartidos en otros países.

Italia espera así que gracias a este cambio de estrategia haya mayor cooperación europea. También en las últimas horas autorizaron el desembarco de un barco de Médicos Sin Fronteras. Las imágenes de la Guardia Costera de ayer, que muestran a los rescatistas italianos como héroes, hubieran sido impensables en tiempos de Salvini, cuando las autoridades dejaron incluso de enviar información sobre las operaciones de salvamento.