Dentro del narcotúnel más largo de la frontera entre México y Estados Unidos

La galería tiene una extensión de 1.300 metros y fue construida a unos 20 metros de profundidad entre las ciudades de Tijuana y San Diego

El narcotráfico no tiene fronteras legales, tampoco barreras naturales. Las autoridades de Estados Unidos han mostrado a los periodistas el considerado ya como el narcotúnel más largo de la historia entre la frontera de México con su vecino del norte. El pasadizo subterráneo comienza en un edificio en una zona industrial de Tijuana, y termina en San Diego, California. En total son 1,3 kilómetros por donde los cárteles mexicanos han estado enviado droga hacia el norte, una obra de ingeniería “asombrosa”, según la policía estadounidense. Aunque se desconoce hasta el momento quién lo mandó construir, esta zona ha estado bajo control del cártel de Sinaloa.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos aseguró que el túnel incluye un extenso sistema de rieles, ventilación forzada, cables y paneles eléctricos de alta tensión, un ascensor en la entrada del túnel y un complejo sistema de drenaje. Los agentes de la oficina antinarcóticos, la DEA, descubrieron más de 100 sacos de arena y montones de tierra que bloqueaban la salida del túnel.

La entrada del túnel fue descubierta en agosto de 2019 y desde entonces se ha venido investigando a ambos lados de la frontera, lo que permitió seguir la pista de la instalación hasta suelo estadounidense. Al parecer también se localizó una ramificación aún inacabada. La galería había sido construida a unos 20 metros de profundidad y contaba con una altura de 1,6 metros y una anchura de apenas 60 centímetros, según un comunicado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).

Los trabajos de investigación han sido arduos por su reducido espacio y porque apenas había oxígeno. Además, la galería estaba inundada con agua. Fue localizada cerca de donde se encontró el primer túnel transfronterizo entre México y Estados Unidos en 1993, que fue hallado a unos 500 metros al oeste del puerto de entrada de Otay Mesa, San Diego. El túnel más largo entre Estados Unidos y México del que se tenía registro fue descubierto en San Diego en 2014 y tenía una longitud de 904 metros, informa Efe.

Sus responsables habían instalado raíles para facilitar el transporte de la mercancía. Ninguna persona ha sido detenida por estas instalaciones ni ha sido hallado cargamento de droga, pero un portavoz de los servicios fronterizos, Aaron M. Heitke, ha destacado la importancia de la operación y que “la investigación continúa”. “Confío en que nuestro trabajo y dedicación para hacer cumplir la ley lleve a futuros arrestos e incautaciones”, ha afirmado.

“El descubrimiento del túnel es otro dramático recordatorio de la gravedad del problema de las drogas y de cómo los carteles asumen riesgos y gastan cantidades ilimitadas de dinero para llevar drogas letales como el fentanilo y la metanfetamina a Estados Unidos”, dijo Callery.

El agente responsable de la Agencia Antidrogas (DEA), John W. Callery, ha apuntado por su parte que “la sofisticación de este túnel demuestra la determinación y los recursos económicos de los cárteles”. Por este motivo, ha llamado a seguir trabajando para frenar “el flujo de drogas mortíferas” a territorio estadounidense.