Arrestado en España un presunto narcotraficante británico tras seis años fugado

La detención se enmarca dentro de una operación conjunta entre las autoridades británicas y españolas que ya ha supuesto a 85 huidos de la justicia británica

El narcotraficante británico Dominic McInally
El narcotraficante británico Dominic McInally

Dominic McInally, de 29 años y natural de Merseyside, en Inglaterra, fue arrestado en la madrugada del 28 de febrero cuando agentes de la Policía Nacional hicieron una redada el club de “striptease” Casa Masa, cerca de Marbella. El británico estaba en la lista de “Operación Captura” -que incluye a fugitivos sospechosos de estar escondidos entre la comunidad británica en España- acusado de ser el presunto cabecilla de un grupo que traficaba con cocaína. Después de su arresto, McInally fue llevado a Madrid, donde comenzarán los procedimientos de extradición a Reino Unido.

“El arresto de Dominic McInally no hubiera sido posible sin la excelente cooperación entre las fuerzas policiales británicas y españolas”, decía el embajador británico en España, Hugh Elliott. “Es otro éxito más de la Operación Captura, que ha resultado en la rendición de cuentas de decenas de fugitivos, muchos de ellos después de llevar años escondidos en España”, explicaba el diplomático.

La “operación Captura” tiene como objetivo identificar y apresar a fugitivos buscados por las Fuerzas de Seguridad británicas por cometer delitos graves en Reino Unido, y que se sospecha que podrían haber huido a España. En ella participan la Agencia Nacional contra el Crimen británica (NCA, por sus siglas en inglés), la organización británica “Crimestoppers”, el Cuerpo Nacional Policía y la Guardia Civil españoles. Este dispositivo ya ha supuesto la detención de 85 fugados desde el año 2006, cuando comenzó su actividad. En este momento, solo quedan diez fugitivos en la lista por capturar, y se sospecha que podrían esconderse en España.

McInally estaba buscado por la Policía de Merseyside desde enero de 2014, cuando los agentes interceptaron su automóvil en Crosby, al Este de Inglaterra, y recuperaron seis kilos de cocaína en un compartimento oculto del vehículo. Cinco miembros del grupo presuntamente dirigido por McInally fueron luego sentenciados a un total de 48 años de prisión por su negocio de narcotráfico, que se estimaba en 1,15 millones de euros al mes.