Francia votará pese al miedo al coronavirus

Muchos alcaldes creen que afectará al participación, y por tanto, al resultado

Coronavirus in France
Un letrero informa sobre las medidas básicas de protección contra el coronavirus en el supermercado Auchan en Creil, región de Oise, al norte de París (EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON)CHRISTOPHE PETIT TESSONEFE

A una semana de las elecciones municipales, nadie sabe a ciencia cierta cómo puede impactar la crisis sanitaria del coronavirus en la contienda electoral. Durante los últimos días se llegó a especular con incluso el aplazamiento de las elecciones, un extremo que el ministro del Interior francés, Christophe Castaner, ha negado en las últimas horas confirmando que se celebrarán, como estaba previsto, los días 15 y 22 de este mes en todo el territorio nacional, tanto en la metrópoli como en los departamentos de ultramar.

Los colegios electorales informarán a la entrada de las medidas higiénicas que todos los ciudadanos que acudan a la cita deberán respetar para evitar infectarse. Se podrá votar con mascarilla, si es necesario, y le corresponderá al presidente de mesa verificar si la persona es la misma que la del documento de identidad que presente. Todos los centros contarán con puntos con gel hidroalcohólico para desinfectarse las manos y se insta a los electores a respetar una distancia prudente de un metro a la hora de ir a votar. También se ampliará la posibilidad de subrogar el voto, sobre todo para las personas ancianas y enfermas, y evitar así el peligro de contagio.

Policías y gendarmes estarán movilizados para acompañar a votar a quien tenga necesidad. Según el titular de Interior, bajo ningún concepto es potestad de un alcalde suspender las elecciones en un municipio concreto. El titular de Educación, Jean-Michel Blanquer, ha insistido por su parte en que se descarta, por ahora, un cierre global de escuelas. Se actuará caso por caso, zona por zona, según las circunstancias.

A partir de ahí, es complicado estimar qué impacto tendrá toda esta crisis en la participación a nivel nacional y quién puede salir de esta circunstancia perjudicado o beneficiado, aunque algunos equipos de campaña apuntan a una desmovilización del grupo de más riesgo: las personas mayores.

El Gobierno francés no descarta, sin embargo, que se puedan aplazar de manera puntual las elecciones en ciertos municipios especialmente afectados por el COVID-19. Estos aplazamientos puntuales por causa de salubridad pública constituirían un hecho inédito en la historia de la V República. Varios alcaldes han hecho pública su inquietud por las condiciones en las que van a celebrarse estos comicios, especialmente en los departamentos más tocados por el virus. Así por ejemplo, el presidente de la asociación de alcaldes del departamento de Oise, donde ya van 3 muertos por coronavirus, ha señalado que espera durante los próximos días «instrucciones más claras y medidas precisas» por parte de las autoridades del Estado para celebrar las elecciones con las máximas garantías de seguridad sanitarias.

En cualquier caso, el ministro del Interior, intentando rebajar la tensión y con cierto tono de humor, dejó claro el viernes que «quien tenga la tentación de prolongar su mandato con la excusa del coronavirus puede abandonar la idea». Numerosos candidatos movilizan sus reuniones y actos con ciudadanos a través de las redes sociales en lo que ya se puede considerar la campaña más virtual de la historia en Francia.