Las muertas de México con ser chino

El primer año de gobierno del veterano izquierdista López Obrador ha acabado con el mayor número de homicidios conocido en la reciente historia de México. Los asesinatos de mujeres también crecen sin parar ante la indiferencia social

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mujeres asesinadas en méxicoJosé Maluenda

Hace una década, el mundo se estremecía con las imágenes de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, en el Estado de Chihuahua, frontera con Texas, y se acuñó el término de «feminicidio». Durante algún tiempo, hubo todo tipo de especulaciones sobre lo que, al parecer, era un fenómeno incomprensible y las autoridades locales, primero, y las federales, después, sometidas a la presión generalizada de la Prensa internacional, anunciaron medidas especiales, desplegaron sus policías y fiscales, y detuvieron a presuntos asesinos, muchos al azar. Y de pronto, el Gobierno mexicano comunicó que el número de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez era, proporcionalmente, inferior al que registraban otras partes del país, como el Estado de México (EDOMEX), no confundir con la capital. Y de pronto, las mujeres de Juárez, las cruces rosas, dejaron de existir entre el suspiro de alivio de las autoridades. La normalidad, al fin y a cabo, no es noticia. Pero las han seguido matando, a ellas y a las de Guanajuato, Jalisco, Baja California, Veracruz, Ciudad de México... Son 2.825 mujeres las asesinadas durante 2019, pero sólo 976 casos han sido considerados como restado de violencia de género, doméstica, familiar, machista, según la denominación que uno prefiera. Ni el Gobierno federal ni los ejecutivos estatales están por la labor de crear, como en España, sin ir más lejos, una doctrina multidisciplinar que ataque la raíz del problema y que conlleve reformas legales y aportes de fondos públicos. Incluso el presidente, Andrés Manuel López Obrador, viejo izquierdista, se ha revuelto contra los movimientos de protesta de las feministas mexicanas, despachando el asunto como «propaganda de los conservadores». Pero no. Su primer año de Gobierno ha sido catastrófico para la seguridad de los mexicanos. La guerra de los cárteles, sí, pero también la violencia contra la mujeres, han propiciado un nuevo, y maldito, récord: 35.588 asesinatos en 2019. Por cierto, que la inmensa mayoría de los muertos son hombres jóvenes.