Alemania declara la guerra a Hizbulá

Berlín prohíbe las actividades de la organización terrorista libanesa por perseguir la destrucción del Estado de Israel. Redada policial en varias ciudades alemanas contra grupos de apoyo a la milicia chií

Un policía alemán traslada una caja tras una redada en una oficina de Hizbulá en Berlín
Un policía alemán traslada una caja tras una redada en una oficina de Hizbulá en BerlínCLEMENS BILANEFE

El ministro del Interior alemán, Horst Seehofer, prohibió ayer y con efecto inmediato toda actividad en Alemania del grupo terrorista libanés chií Hizbulá y a primera hora de la mañana llevó a cabo en varias ciudades registros en mezquitas y asociaciones vinculadas al movimiento. En un comunicado, el Ministerio germano considera que Hizbulá llama abiertamente al exterminio violento del Estado de Israel y pone en duda su derecho a existir. «De esta manera, la organización apunta de manera esencial contra la idea del entendimiento entre los pueblos, independientemente de si se presenta como estructura política, social o militar», agrega el escrito.

«Hizbulá es una organización terrorista que ha perpetrado numerosos ataques y secuestros en todo el mundo», dijo Seehofer en una entrevista en el diario «Bild». «Cuestiona el derecho de Israel a existir y llama abiertamente a su aniquilación violenta», continúa. Sus actividades criminales y la planificación de ataques también tienen lugar en suelo alemán, por lo que también es parte de nuestra responsabilidad histórica tomar las medidas posibles».

No obstante, y dado que se trata de una organización extranjera no es posible prohibir ni disolver el grupo como tal. A partir de ahora, estará prohibido en Alemania el uso de distintivos de Hizbulá en público, en una reunión o en escritos, grabaciones e imágenes. Por ejemplo, y tal y como informa «Bild», «cualquiera que agite banderas en manifestaciones o muestre carteles con símbolos podrá acarrear penas de hasta un año de prisión». Al mismo tiempo, se incautarán los bienes con los que cuenta Hizbulá en el territorio donde se hace efectiva la prohibición y se pondrá a disposición del Estado alemán. «¿Aumenta ahora el riesgo de terrorismo contra Alemania?», pregunta «Bild». «No –contesta Seehofer– ya que Hizbulá ve a Europa como una zona de retiro. El enemigo es Israel, no Alemania». Por su parte, el periódico «Der Tagesspiegel» atribuye la prohibición, ya la tercera en lo que va de año, pero esta vez más contundente, a la propaganda fundamentalista contra Israel.

Con el fin de evitar la destrucción de indicios sobre posibles subgrupos en Alemania, la Policía registró a primera hora de ayer cuatro locales de la organización y las viviendas de sus correspondientes responsables en Berlín, Bremen, Münster, Recklinghausen y Dortmund. Se sospecha que las asociaciones registradas forman parte de la organización debido al apoyo económico y propagandístico que prestan a Hizbulá. En esta línea, los organismos de seguridad calculan que hasta 1.050 personas en Alemania forman parte del «potencial extremista» de ese grupo chií libanés. Estos y otros simpatizantes no están organizados en una estructura unificada y tampoco existe en Alemania una ramificación oficial ni una organización coordinadora, sino que se reúnen en mezquitas locales y sobre todo los más jóvenes mantienen contactos por internet.

El Partido de Dios fue creado en 1982 a iniciativa de los Guardianes de la Revolución iraníes, tras la ocupación israelí del sur de Líbano. Su combate contra Israel, unido a una sólida red de ayudas sociales, lo convirtió en un partido muy popular en Líbano, especialmente dentro de la comunidad chií.

Según el Ministerio, Alemania constituye para Hizbulá un espacio de retiro y reclutamiento, así como para actividades de abastecimiento, recaudación de fondos y planificación de atentados.

El ministro israelí de Exteriores, Israel Katz, estimó que «se trata de una decisión muy importante, de una etapa importante y significativa en la lucha global contra el terrorismo». Expresó igualmente su «profunda gratitud» a las autoridades alemanas. «Estoy convencido de que varios Gobiernos en Oriente Medio, así como miles de víctimas del terror de Hizbulá celebran esta decisión», añadió el ministro y exhortó a «los demás países europeos» y a la UE a seguir los pasos de Alemania.

Por su parte, el embajador de Estados Unidos en Alemania, igualmente director interino de los servicios de inteligencia estadounidenses, Richard Grenell, celebró la prohibición y consideró que el “Hizbulá no puede ser autorizado a utilizar Europa como refugio para apoyar el terrorismo en Siria y en todo Oriente Medio”.